El Gobierno le responde a los metrodelegados

Los trabajadores aseguran que cargar tarjetas les provoca tendinitis. El ministro de Trabajo sostuvo que hay "50 otras alternativas" para reclamar.

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, aseguró este jueves que la medida de fuerza adoptada por un sector de trabajadores del subte no guardó "absolutamente ninguna relación con la situación por la cual se reclamaba" y aseguró que se trata de un tema "que tenía 50 otras alternativas" antes que una medida de acción directa.

En este sentido, el titular de la cartera laboral señaló que el pedido de racionalidad realizado el miércoles por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en relación a este conflicto "está vinculado con la necesidad de tener otra racionalidad, otros cuidados" dado que se trata de "un servicio esencial" como el subte.

En declaraciones formuladas a la radio FM Milenium, Tomada afirmó que "nadie habla de restringir el derecho de huelga ni los principios constitucionales en materia de acción directa"  sino que se trata de un planteo vinculado con "la racionalidad entre la protesta y el reclamo realizado".

De hecho, recordó que "este gobierno ha sido el que ha reconocido la insalubridad del trabajo de los trabajadores del subte", lo cual -indicó- "muestra la preocupación por la preservación de la seguridad y la salud en el trabajo".

"Hoy estamos frente a situaciones de inclusión social, de mejora del empleo, de aumento de la calidad de los puestos de trabajo, de un proceso mucho más amplio en términos de crecimiento e inclusión social, lo cual implica también en el orden a la razonabilidad del conflicto", planteó el funcionario.

De esta forma, hizo referencia a las afirmaciones realizadas el miércoles por la presidenta durante el acto en el que anunció un aumento en el monto de la Asignación Universal por Hijo, en las que criticó las protestas de un sector de los trabajadores del subte que se oponen a recargar la tarjeta SUBE con el argumento de que les provoca "tendinitis".

"El problema que se planteó ya se venía conversando y se venía planteando alguna solución. Era un tema que tenía 50 otras alternativas antes, y finalmente fue una minoría (la que adoptó medidas de fuerza) porque ni siquiera la Asociación Gremial de Trabajadores estuvo de acuerdo con que hubiera una medida de acción directa que perjudicara a la gente", señaló.

De hecho, consideró que la metodología de protesta adoptada por ese sector "no guarda absolutamente ninguna relación en absoluto con la situación por la cual se reclama".


 


Por su parte, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, sostuvo que es "mentira" que el Gobierno estudie aplicar un "tarifazo" en el transporte público, en referencia a la advertencia de los Metrodelegados que luego de las elecciones habría un incremento en la tarifa.


 


En declaraciones a radio Continental, el funcionario indicó que lo que se está buscando es "poner más equidad en el sistema" que no distingue entre personas de escasos recursos y de alto poder adquisitivo al momento de subsidiar los pasajes de trenes, colectivos y subtes.


 


"El 11 por ciento de los usuarios del subte no está en condiciones de que se modificque la tarifa y, para algunos de ellos, tendríamos que cobrarla más barato", explicó Schiavi y agregó: "Se puede ir poniendo más equidad en el sistema y por eso somos obsesivos con el SUBE, no vamos a permitir que ningún tipo de locula en el medio complique este plan".

Esta semana, un sector de empleados del subte se negaron a realizar la recarga de medios de pago electrónicos, lo cual generó grandes demoras para los pasajeros que utilizan la tarjeta SUBE tanto para el subte como para otros medios de transporte.

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