Cómo se transformó Verónica en "la mujer" de Diego Maradona

Espectáculos

Después de haber peleado durante cinco años para dejar de ser sólo la “novia” del director técnico, Verónica ya se ganó su lugar.

Cuando todos pensaron que sería imposible robarle el título de “Mujer Maradona” a Claudia Villafañe –pese a que el divorcio se efectivizó hace varios años-, Verónica Ojeda logró construir una figura de autoridad en el entorno del técnico de la Selección.

Con el corazón dividido en dos casas y en dos puntos opuestos de las tribunas de los estadios en los que juega la Argentina, Maradona ya dio el visto bueno para que Ojeda asuma, oficialmente, su rol ante los medios.

Después de confesar que el director técnico ama a sus jugadores, Ojeda asegura que los celos quedan en un segundo plano porque, en definitiva, "el Diego" es de todos. “¿Celos? –se pregunta-, ¡No! ¡Ellos son sus jugadores y yo su mujer! Es que en el fondo, Diego es un poco de todos. Él siempre dice que ama con locura a Dalma y a Gianinna, sus hijas, y sabemos cuánto lo quieren millones de argentinos. Por eso nunca sentiría celos”, confesó la mujer del director a la revista Gente.

En relación al cambio que experimentó Maradona en su ritmo de vida, la joven de 31 años se atribuye gran parte de la responsabilidad que, tiempo atrás, era de “la Claudia”. “Hace cinco años que estamos juntos y creo que este período de estabilidad también lo serenó y lo hizo cambiar”, opinó.

“Le demostré que era una persona que iba a estar a su lado siempre, en las buenas y en las malas. Yo viví cinco internaciones con él, que fueron duras para los dos. En la última estuvimos dos meses juntos, porque no me moví de su habitación. Cada vez que salió hablamos mucho. Fueron charlas profundas, sinceras y muy dolorosas. Terminábamos llorando los dos, pero sin dudas cada una de esas crisis a ambos nos hizo crecer como pareja y como personas”, destacó.

De hecho, el “aguante de los trapos” en los estadios mundialistas la mostró con una polémica bandera en la que se podía leer: “Diego, si estuve en las malas cómo no voy a estar en las buenas…. Ver (corazón)”.

Un día clásico en la vida del nuevo Diego arranca, según el relato de su mujer, con unos mates matutinos. “Después él sale para el predio de Ezeiza. Todos los días –enfatiza-. Después, a la noche, cenamos y hablamos de todo”, contó la rubia.

La vida en la casa alquilada en Sudáfrica –en el mismo barrio en el que se instaló la familia de Messi- es un poco diferente. “Desde el primer día dijo que le encantaba la casa que alquilamos. Después, que me extrañaba muchísimo. Tuvimos tiempo de estar juntos todo ese día. Ahora, cuando viene, disfruta de la familia, tomamos mate, miramos un partido juntos”, relató.

Aunque evitó hacer alusión a Villafañe en toda la entrevista, los que están cerca del círculo íntimo de las “familias” aseguran que la rivalidad es latente y que el director técnico se habría asegurado de tenerlas a ambas en el Mundial aunque alejándolas lo máximo posible.

De hecho, muchos aseguraron que cuando se conoció la noticia del embarazo de Ojeda –que perdió pocas semanas después-, la propia Claudia, amparada por sus hijas, le habría advertido que se olvidara de su nieto, Benjamín Agüero.

Sobre ese lamentable momento, la rubia optó por referirse al presente. “En realidad, la maternidad no es un tema que hablemos. Estmos muy bien así y queremos disfrutar de este momento juntos. Pero aquel bebé tampoco fue planeado. Si llega en el futuro, bienvenido. Siempre tuve la ilusión de ser mamá y sé que en algún momento va a venir. Pero no vivo obsesionada pensando en eso. El próximo año, o el otro. Dios decidirá cuándo será el momento”.

Dejá tu comentario