Diego y Damián pelean por el podio de la grosería en GH

Espectáculos


  • Diego escupía con total impunidad sobre la alfombra o la pileta de la cocina llena de platos y copas. Ahora, pareciera que Damián quiere ocupar su lugar a toda costa.
  •  Pero en el intento por asimilarse al ex presidiario para ser querido por el público, su personaje peca de exceso de grosería.
  • Consultado por minutouno.com AgustoTartúfoli, panelista del reality, da su teoría al respecto.

Diego Leonardi encontró quien lo reemplace en la casa de "Gran Hermano": Damián Terrille. Pero no por su historia de vida marginal como estarán pensando, sino por sus groserías, soberbia e impunidad con la que se maneja en el juego.

Cuando entró al reality, su voz y contextura hicieron que sus compañeros lo adoptaran como el osito cariñoso y metepata de la casa. Incluso, lo apodaron con el nombre de “Shrek”, otro adorable personaje cinematográfico.


"Los chicos piensan que es un competidor fuerte. El público ya encargó de redimir a una prostituta y a un tumbero", Agusto Tartúfoli.     

 


Pero las apariencias engañan, frase trillada si las hay pero más que oportuna para la ocasión. El correr de los días hizo que de a poco apareciera la verdadera personalidad del joven de Garín.

Sin ir más lejos, esta semana tuvo una fuerte disputa con Alan por su religión. En medio de la pelea por unos cigarrillos y un churrasco, el nuevo Leonardi atacó a Alan con una frase discriminatoria. “Judío de mierda”, le dijo de manera agresiva.

Y ni hablar de las groserías y chanchadas que se la pasa haciendo delante de todos. “Creo que Damián está exacerbando su personaje, no hace falta escupir delante de la cabeza de una chica”, ejemplifica Augusto Tartúfoli, panelista del reality de Telefé.

Para el también periodista de espectáculos, Damián tiene una carga extra: que Diego lo antecede y que, de alguna manera, eso delimita su personaje. “Lo que provocó fascinación en un momento ahora puede producir hastío en el público. Ambos son groseros pero a Damián le queda el camino inverso, es decir, el de la adaptación e integración”, comenta a minutouno.com.

Sin embargo, Marisa Brel, la también panelista de "Gran Hermano", piensa muy diferente a su colega. Tal como repitió en varias oportunidades: “Es un muñequito para poner en la mesa de luz”.

Los intocables


Ambos son groseros. Solo que  Damián corre con desventaja. El público puede estar cansado de ese personaje.      

A la hora de las nominaciones, el futuro del cartonero se vislumbra alentador como lo fue en su momento el de Diego (salvo por la famosa y criticada nominación espontánea que le hizo Marianela y que lo llevó a placa en la semifinal del juego).


 


Es que los chicos no son tontos. Fueron seguidores de las versiones anteriores y especulan con que las historias de vida sufridas como las del “Shrek” de la casa son valoradas y premiadas por los televidentes.  


 


El público ya se encargó de redimir a una prostituta y a un tumbero. Por eso, sus compañeros piensan que es competidor fuerte y un candidato a llegar a la final. Saben que tienen que nominarlo pero con armas que no se vuelvan en contra, es decir, no expulsarlo porque es morocho y pobre, sino porque es un pibe grosero y difícil para la convivencia”, finaliza Tartúfoli.


 


Ahora sólo falta tu opinión, ¿Cuál de los dos es más grosero?

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