El costado inexplorado de Bailando: secretos de un gigante

Espectáculos


  • Mauro Fulco, periodista que lanzó un libro en el que detalla cómo se construye "Bailando por un sueño", dialogó con minutouno.com acerca de la mutación del formato, los dispares sueldos que reciben los famosos y la personalidad de Marcelo Tinelli.

Si hubiera que describir a Marcelo Tinelli como un personaje de la mitología, no caben dudas de que representaría al Rey Midas: todo lo que toca se convierte en oro. De acuerdo o no con su manera de trabajar, con más de 15 años en el aire, nadie puede negarle el talento para convertir un programa en un verdadero éxito televisivo.

La cabeza de Ideas del Sur encontró en “Dancing with the stars”, “Let’s Dance”, “Mirá quién baila”, “Skal vi danse?”, “Bailando por un sueño” o como le llamen en los diferentes países del mundo, la nueva poción mágica para triunfar en la pantalla chica. Una vez más dio en la tecla.

Pese a que el lanzamiento del certamen de baile en la Argentina se produjo hace poco más de un año, teniendo en cuenta el nivel de reconocimiento y difusión que alcanzó en este tiempo, es un formato televisivo fuertemente instalado que llegó para quedarse. Al menos, “hasta que a Tinelli le parezca un negocio rentable”, dice Mauro Fulco a minutouno.com, autor de “El otro lado de Bailando por un sueño”.


 


"Bailando es una fabulosa maquinaria de dinero para la televisión", sostuvo Fulco.      

Para el también periodista, si el conductor de “Showmatch” desea que el programa siga siendo un éxito, le encontrará la vuelta para que así sea hasta que se canse de esa propuesta y encuentre otra que lo reemplace.

La mutación del formato

Lo que empezó como un segmento más dentro del programa de entretenimientos en cuestión, con el transcurso de los meses, adquirió características propias en cada edición hasta convertirse en la maquinaria de rating, despliegue visual, escándalos y mujeres bonitas que es hoy.

“Con el primer Bailando se tiraron a la pileta. En ese entonces, lo presentaron como ‘el baile solidario’. Casi todos los participantes eran portadores de un sueño desgarrador. La intención de arrancar lágrimas a los televidentes estaba presente. Pero Montecristo les ganaba y después de 17 años de continuidad y de liderar los niveles de rating, la TV comenzó a hablar de ‘la caída de Marcelo’”, opina Fulco.

Entonces, ¿cuándo se produjo el click que llevó a “Showmatch” a ser el programa del cual más se hable en el resto de los medios? Sin dudas, cuando se incorporó el factor escándalo con peleas que incluso se resolvieron en Tribunales como el conflicto entre Laura Fidalgo y Florencia de la V. “Cuando empieza la polémica los resultados de la planilla de rating suben”, apunta el autor del libro a minutouno.com.

Para la tercera edición, poco importaron los sueños y los participantes pasaron a ser meros partenaires de los famosos. Fue la consagración definitiva de la fórmula renovada. Danza y escándalo dieron rédito inmediato.

Ahora bien, ¿en qué se diferencia esta cuarta versión de las anteriores? Fulco es preciso y concreto: “En vez de ser pródiga en polémica lo es en carne. Se explota el puterío al máximo. En definitiva, lo que más rinde en TV”.

La intriga de los sueldos que perciben las estrellas

Los montos de dinero que reciben los famosos por ser parte del jurado o del staff de bailarines es el gran misterio de Bailando. Mucho se especula y poco se demuestra. “Es muy difícil obtener cifras oficiales. En off me lo decían pero ninguno se animó a reconocer la guita que habían cobrado”, explica Fulco.


"Marcelo tiene el poder de que terminemos hablando de él todo el tiempo", resaltó el autor del libro.     


De todas maneras, en su libro deja entrever que Moria Casán habría arreglado por $20 mil semanales y que algunas famosas sin tanto renombre como la mentora de la frase "si querés llorar, llorá" pero con trayectoria, percibían entre $6 mil y $8 mil también por semana.


 


Además, se rumoreó que a Fidalgo le pagaron $56 mil mensuales y que figuritas de talla menor como Eliana Guercio y Evangelina Carrozzo recibieron solo $2.500 y $1.500 semanales respectivamente.


 


En el caso de Gerardo Sofovich, se dice que como el empresario teatral y Marcelo son amigos, no habría recibido tanto como se especuló a cambio de renombre y masividad para sus chicas. El cálculo es simple: mayor popularidad de las mujeres que apadrina es igual a más localidades vendidas y es igual a más plata.

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