35 años

Escribe Fabián Doman

El 4 de noviembre de 1979 unos quinientos estudiantes iraníes decidieron tomar la embajada de Estados Unidos en Teherán. Iniciaban lo que luego pasaría a la historia como la "crisis de los rehenes" en referencia a los 66 diplomáticos y ciudadanos norteamericanos que debieron permanecer hasta el 20 de enero de 1981 encerrados contra su voluntad en ese edificio.  Y que marcaría a fuego –para mal- la relación de Estados Unidos no solo con Irán sino con el resto del mundo islámico.

A 35 años de ese hecho la historia vuelve a cambiar: el grupo del 5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, Alemania, Gran Bretaña y Francia)  alcanzó en las últimas horas un acuerdo con Irán por el que este último país se compromete a congelar sus actividades nucleares durante medio año.

Un acuerdo que si bien sorprendió al mundo, por otro lado, viene a calmar una relación bilateral que en algún momento del final de la presidencia de George Bush (h) llegó a significar una supuesta invasión norteamericana a Irán que nunca tuvo lugar. Tampoco ayudaban  por esos tiempos las declaraciones del demagogo líder iraní, Mahmud Ahmadineyad, negando el holocausto y exhibiendo el desarrollo de un poderío nuclear, que ponía nervioso a Occidente y en particular a Israel.

Precisamente Israel, a través de su Primer Ministro Benjamin Netanyahu, se mostró contrario al acuerdo entre Occidente e Irán. "Lo que se ha acordado en Ginebra no es un acuerdo histórico sino un error histórico" dijo para agregar que "por primera vez", la comunidad internacional "ha aceptado el enriquecimiento de uranio por Irán".

Por esa razón es que este fin de semana Barack Obama se comunico con Netanyahu para explicarle los detalles del acuerdo. El encargado público de mostrarle a Israel las ventajas del acuerdo fue el Secretario de Estado norteamericano, John Kerry. "Israel está amenazado por lo que ha estado sucediendo en Irán, pero creo que a partir de este día y en los próximos seis meses Israel es de hecho más segura de lo que era ayer" dijo.

¿Qué llevó a cada uno a buscar un acuerdo?

Por de pronto es claro que Obama necesitaba mostrar algún entendimiento internacional que justificara su Nobel de Paz. Y que indirectamente tiene repercusión en una de las regiones del mundo donde no existe la palabra paz: medio oriente.

Internamente Obama no está pasando su mejor momento. Sus niveles de aprobación personal y de gestión de gobierno no son los mejores. Desde el punto de vista técnico el acuerdo implica una primera etapa en la que los iraníes  se comprometen a congelar su enriquecimiento de uranio hasta 5%. Todas las críticas al acuerdo se focalizan en ese porcentaje:  es inferior a lo necesario para fabricar una bomba atómica.

Por el lado iraní es la primera vez en décadas que una de las mayores potencias petroleras del mundo logra que Occidente deje de verlo como un demonio. El congelamiento del programa significa que Irán logre que se le eliminen paulatinamente las sanciones que desde hace años tiene la economía local, otro problema insoluble para el país.

Nadie sabe a ciencia cierta cuál será el destino y el final de este entendimiento. Si el principio de una paz o un fallido que solo habrá servido para una gran repercusión mediática sin consecuencias reales. Lo que no se puede negar es que la única manera de conseguir la paz es buscándola. Como se pueda.

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