Jane's Addiction, a puro rock y seducción en su primer show

La banda debutó en Puerto Madero con un recital de alta distorsión y bailarinas "burlesque" colgadas del techo.

Jane’s Addiction es una banda de culto. Desfachatados, sensuales y hasta un poquito calentones, el cuarteto de California llenó este jueves el Anfiteatro de Puerto Madero, un barrio más acostumbrado al pop de Shakira y las fiestas tecno que al descaro del rock y a bailarinas de burlesque que cuelgan del escenario (que por cierto las hubo).

Puede que no llenen tres veces un estadio con una estructura de 180 toneladas, pero los agudos del cantante Perry Farrell y los solos del guitarrista Dave Navarro lograron llamar la atención de los vigilantes de los coquetos docks. Claro que la explicación resultó complicada: es una banda de rock que se formó en 1985, se disolvió en 1991 y desde entonces se juntó y separó más veces que un matrimonio conflictivo.


 


Pero por fin Jane’s Addiction llegó con sus integrantes originales a Buenos Aires, incluidos el bajista Eric Avery y el baterista Stephen Perkins. Ambos secundaron a Farrell y Navarro en una fecha organizada por MoviStar Free Music que coincidió con el cumpleaños de Perry. Y el cantante se llevó un regalo extra: la posibilidad de coquetear por primera vez con el público argentino.

“Gracias, pero estoy casado. Es muy linda, mi amigo, y ahora es para vos”, contestó cuando alguien subió sobre sus hombros a una chica. Y es que el show fue una incitación constante a elevar la temperatura, la excitación y el desenfreno. Farrell se mostró como un frontman enérgico capaz de mover multitudes, y de hacerles hacer lo que quiera.


 




El show abrió con dos chicas que hacían piruetas suspendidas por arneses sobre el escenario. Después se sumaron a las tablas con un contoneo sensual, mientras Farrell se divertía provocándolas y Navarro fumaba un cigarrillo que parecía no consumirse jamás al mejor estilo Slash.


 


Con la cadencia de “Jane says”, el beat del clásico “Been caught Stealing” y la pegadiza “Superhero” casi ni se notó que no sonó “Just because”. Ese fue el corte más difundido de “Strays”, el último álbum de estudio de la banda, que fue editado en 2003 después de seis años de separación, pero para subsanar la tragedia (oh, ironía) presentaron un tema que nunca habían tocado en vivo: el viajero “End to the lies”.


 


Hubo momentos en los que fue necesario controlar la adrenalina colectiva (sí, la de ese público que momentos antes estaba tan tranquilo al escuchar a los californianos hipsters de Edward Sharpe & The Magnetic Zeros). Para eso fue el set acústico, y también para apreciar mejor la calidad de cuatro músicos que pasaron la barrera de los 50 años y siguen rompiéndola.


 


Puede que Jane’s Addiction haya sufrido los embates de muchas separaciones, pero finalmente todos sus integrantes originales volvieron a la carga y tocaron en Buenos Aires. Y por la respuesta del público, parece que que Juana es una adicción difícil de dejar.


 


@mafaldachan

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