La dentista permitió el ingreso de su asesino a su departamento
La posibilidad de un crimen pasional toma fuerza entre los investigadores del homicidio de Mariela Miriam Frydman, una odontóloga de 34 años que fue encontrada asesinada a puñaladas y golpes y atada de pies y manos en la bañadera de su departamento del barrio porteño de Núñez.
Si bien el lugar fue hallado completamente desordenado, los investigadores descartaron en principio la pista de robo, ya que no se detectaron faltantes, y atribuyen ese estado del lugar a la lucha que la víctima mantuvo con su agresor.
Frydman no tenía novio y llevaba una vida muy ordenada y sana, ya que además de ser odontóloga era atleta y solía participar de maratones y carreras de aventuras.
Enterada de lo ocurrido, una compañera de la víctima contó a la prensa que Mariela había ganado el pasado sábado un maratón y "estaba feliz", por lo que no puede creer lo que le ocurrió.
"Estuve con ella el sábado en una carrera, era una chica re sana, vivía sola, ahora me acabo de enterar de lo que pasó, no lo puedo creer", dijo la mujer, llamada Gladys.
Detectives de la división Homicidios de la Policía Federal y de la seccional 35 trabajan bajo las órdenes del fiscal de Núñez-Saavedra, José María Campagnoli, con el fin de esclarecer el caso.
Los efectivos se inclinan hacia la pista pasional, aunque creen que faltan algunos elementos para concluir en que el autor fue algún amante despechado o alguien no correspondido por la mujer.
Para determinar lo sucedido los investigadores ahondaban en la vida privada de Frydman, con el fin de identificar a alguna persona que mantuviera alguna enemistad con la víctima.
Los familiares de la mujer y los integrantes de su entorno más intimo ya comenzaron a prestar declaración en la causa.
Gladys sostuvo que "Mariela era re linda y tenía muchos admiradores".
Además, de la casa se secuestraron algunos elementos a ser peritados, entre ellos, una computadora, un celular y agendas de Frydman.
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