La Justicia confirma el sobreseimiento de mujer que mató a un ladrón
*La Sala II de la Cámara consideró que la mujer poseía un importante "grado de conmoción" que le impidió "comprender la criminalidad" de sus actos.
Bernarda ocampo
Por Télam
El sobreseimiento fue confirmado por la Sala II de la Cámara, que consideró que Garay Ocampo poseía un importante "grado de conmoción" que le impidió "comprender la criminalidad" de sus actos, luego de ser "despojada de sus bienes... en especial, el dinero que tenía destinado a la compra de medicamentos oncológicos".
De esa manera, los camaristas Analía Puigdéngolas y Ricardo Cabrera ratificaron lo resuelto en el mes de marzo último en primera instancia por el juez en lo Correccional Horacio Giusso, quien sobreseyó a la imputada.
Para los magistrados del tribunal de apelación aquella resolución de primera instancia "adoptó el temperamento apropiado y valoró las conclusiones de las peritos psiquiátricas de forma correcta", y justificó "coherentemente" el sobreseimiento.
La "personalidad de una mujer débil y enferma, que no pudo comprender la criminalidad del acto y dirigir sus acciones", fue evaluada por los camaristas que recordaron que el juez se había basado en pericias psiquiátricas que aludían al estado de
conmoción que tuvo Garay Ocampo.
El hecho ocurrió el 10 de octubre de 2007, cuando la mujer fue sorprendida en el interior de su vivienda por dos jóvenes que la amenazaron con armas de fuego, la ataron y se dieron a la fuga con su dinero y pertenencias.
Pero uno de ellos había dejado su arma sobre la cama de su víctima, quien, tras soltarse de las ataduras, tomó el revólver y salió a la calle a buscarlos.
En las inmediaciones, Garay Ocampo se encontró con los asaltantes y, al darse vuelta uno de ellos, la mujer creyó que llevaba otra arma entre sus ropas, por lo que se asustó y le disparó provocándole la muerte, según declaró la acusada ante la Justicia.
El fallecido fue identificado como David Cabral, cuya familia, mediante el patrocinio del abogado Alberto Fornaro, apeló el sobreseimiento de primera instancia al considerar "a todas luces infundada" la decisión.
Por su parte, el defensor de Garay Ocampo, Hugo López Carribero, siempre sostuvo que su cliente estaba tan conmocionada luego de ser asaltada que no pudo dirigir sus acciones.
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