La lechuga ya fue: las verduras raras que podés disfrutar

La ensalada mixta puede ser un clásico de la cocina, pero no es la única opción a la hora de comer vegetales crudos.

Si manejarse en la cocina fue más complicado desde la incorporación de ingredientes como la rúcula y la echallotte, ahora llega una nueva serie de verduras ignotas para desafiar a los paladares más pacatos, cortesía de PlanetaJOY.


 


GRELOS: LA OVEJA NEGRA DE LAS COLES. Es una mezcla entre brócoli y acelga, con hojas color verde intenso y sabor parecido a la familia de las coles. Hay que elegirlos antes de que su flor se vuelva amarilla, hervirlos al dente, saltearlos con ajo y oliva y servirlos sobre triángulos de polenta crocante o cremosa, con mucho queso. Son baratos, la típica comida de posguerra en el mediterráneo. Se consiguen en el barrio chino y en el mercado “El progreso”, a $3 el atado.

CHAUCHA JAPONESA: ORIENTE PARA MIEDOSOS. Muchas de las verduras que comemos regularmente tienen su alter ego asiático. Las más comunes son la berenjena y el pepino (ese de color verde intenso que se usa para sushi), pero también está la chaucha: una vaina crocante y tierna, de color verde claro y brillante, que se puede comer levemente hervida y luego salteada con salsa de soja cuando todavía está crocante. Se consigue en el barrio chino a $20 el kilo y en algunas verdulerías, aunque más porosa y más clarita que la original.

BARDANA: ZANAHORIA EN TRAJE DE MANDIOCA. La bardana es una raíz larga y fina, parecida a una mandioca flaquita, de sabor dulzón, que se cocina en nituke (un método de cocción japonés que consiste en el salteado y posterior hervido con casi nada de agua para preservar las vitaminas de los vegetales) con otros tubérculos como las zanahorias y jengibre. Lleva su trabajo: hay que pelarla y cortarla en rodajitas muy finitas, pero vale la pena. Al menos para probarla. En el  barrio chino, la Asociación Vitalicia o en La Casa de Oshawa cuesta 8 pesos el paquete.

PACK CHOY: ACELGA CON PROBLEMAS DE AUTOESTIMA. Es una acelga pequeña y tierna de origen asiático, que se come trozada, salteada solo o con hongos, o en un wok con fideos de arroz o de trigo con otros vegetales. Es ligeramente amarga y de sabor intenso. Muchas veces la comemos en chop suey y chow mien sin saber que se trata, efectivamente, de pack choy. Se vende en el barrio chino a $4,50 el paquete, que trae cuatro o cinco plantitas del tamaño de una generosa radicheta.

ENELDO: EL OREGANO DE LOS SUECOS. El eneldo es a los países nórdicos lo que el orégano o la albahaca es al Mediterráneo. No es tan extraño, es verdad, pero goza de una marginalidad injustificada, porque es una delicia. Es difícil conseguirlo en cualquier supermercado, pero la búsqueda vale la pena. Hay que evitar comprar la semilla porque es difícil de moler y no tiene el mismo sabor. En hojas secas sólo lo vende “La Carmencita” en Jumbo, Disco y en el barrio chino, donde cuesta $12. Las ramitas frescas se consiguen en el mercado El Progreso, en casas naturistas y huertas orgánicas. Queda genial con pepinos (frescos o encurtidos), salmón cocido, o papas en cualquier forma, especialmente en ensalada (cubos de papa, huevo y queso blanco). El aderezo Ranch Dressing, que se hizo popular en Argentina de la mano de las ensaladas de Mc Donald´s no es otra cosa que queso crema, mayonesa, cebolla, ajo y muchísimo eneldo, e incluso los más chicos mueren por él.

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