Las 7 maravillas de la cocina: inventos que cambiaron la vida
Nos hicieron la vida más fácil y permitieron que nos luciéramos en las artes culinarias a pesar de las limitaciones.
Mondes-cocina
Una marca que se ha convertido en un genérico cuando nos referimos al material antiadherente utilizado en recipientes de cocción que reemplaza las grasas y los aceites para evitar que las comidas se peguen a la sartén. Fue descubierto en 1938, pero recién comenzó a ser utilizado para la fabricación de utensilios de cocina en los años 60, justo cuando la medicina empezaba a preocuparse por la comida sana y de bajas calorías. Pero lo sano también tiene su costado oscuro: si se utiliza a altas temperaturas (más de 230ºC), el teflón puede liberar gases tóxicos y ser contaminante. De hecho, las empresas que lo fabrican se enfrentan hoy a juicios millonarios por este tema.
Destinados a evitar que una torta termine destrozada en el proceso de sacarla del molde, los recipientes de siliconas constituyen una verdadera salvación para las manos torpes que no pueden desmoldar una preparación sin romperla. ¿Cuántas veces nos afanamos en enmantecar y enharinar los moldes clásicos con la esperanza de que el bizcochuelo se desprenda casi mágicamente? ¿Y cuántas veces nos frustramos? Gracias a su flexibilidad, con este material de invención reciente podemos desmoldar sin riesgos. Soporta hasta 180 grados de temperatura y también es útil para preparaciones frías. Sin que nos malinterpreten, ¡gloria a las siliconas!
Algunos dicen que ha modificado completamente la forma en que NO cocinamos, ya que no interviene ni el fuego, ni ningún elemento térmico. En términos de cocción, los especialistas prefieren el horno tradicional, pero si hablamos de rapidez y practicidad, el microondas se lleva todos los premios. Te olvidás de calentar el agua en la hornalla y de esperar mil horas para comerte una papa, por ejemplo. Y para descongelar, es el mejor de los mundos. En EE.UU., el aparato invadió las cocinas hacia fines de los años 60, pero a nuestro país llegó en la década del 80 de la mano de BGH, su primer fabricante a nivel nacional (¿te acordás de Héctor Larrea y de Fernando Bravo regalando microondas en sus programas de entretenimientos?). Tardamos un poco en avivarnos de que no eran televisores de pantalla oscura, pero nos acostumbramos pronto. Fue descubierto en 1947 por casualidad: un ingeniero que realizaba investigaciones con un generador de altas frecuencias para usarlo como radar llevaba en el bolsillo de su saco una barra de chocolate. Cuando le picó el bagre y decidió comérsela, se encontró con el chocolate derretido. De ahí al microondas, un paso.
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