Los temas que preocupan a las mujeres
La Lic. Diana M. Resnicoff no sólo las expone sino cuenta cómo se pueden solucionar.
Las cuestiones sexuales que más preocupan a mujeres jóvenes, menores de 35 años, y que muchas veces los llevan a realizar una consulta sexológica, son: |
Orgasmo
El orgasmo femenino solo dura unos segundos y consiste en contracciones musculares rítmicas, cuya intensidad difiere entre una persona y otra y también de un momento a otro en una misma persona.
Hay diferencia entre los hombres y las mujeres después del orgasmo. Si continúa la estimulación y el interés sexual, algunas mujeres tienen orgasmos múltiples. Los tiempos de excitación de las mujeres y de los hombres son muy diferentes, los hombres pueden excitarse muy rápidamente y nosotras podemos necesitar entre 20 y 40 minutos. Esto se debe a características fisiológicas femeninas. Es el tiempo de alcanzar la congestión pélvica que produce el orgasmo. En cambio unos pocos minutos son suficientes para llenar de sangre el pene y producir la eyaculación. Sin embargo los hombres pueden, si así lo desean, aprender a retrasar su orgasmo y esto puede ser muy placentero para ambos.
Muchas parejas preservan el mito de que el orgasmo debiera ser una situación simultánea. Esto a veces sucede en una pareja que se conoce y consigue coordinar sus tiempos pero no debiera ser una meta a alcanzar.
La primer pregunta para hacerse cuando falta el orgasmo es si la estimulación recibida es la adecuada. Hay caricias suficientes ?, es esa la estimulación mas placentera? la excitación se mantiene y aumenta?. Por otro lado es probable que situaciones traumáticas o dolorosas inhiban la posibilidad de sentirlo. Pero no tienen por qué ser eternas, si la situación presente es afectiva y cuidadosa, y la estimulación es la adecuada, el orgasmo va a aparecer.
Que sucede cuando una mujer tiene un orgasmo, que pasa en su cuerpo y como puede ella saber si alguna vez ha tenido uno?. No existen medidas ni descripciones estándares de la sensación del orgasmo. En muchos casos, es difícil saber si una mujer está describiendo un orgasmo o un estado preorgásmico de mucha excitación. Si bien los investigadores pueden medir y documentar diversos cambios fisiológicos asociados con la excitación y el orgasmo, solamente una misma, puede interpretar cuando esos cambios se convierten en orgasmo. Las sensaciones corporales son el mejor indicador de la satisfacción sexual.
Todo lo que se siente como placentero es placentero. El cuerpo y los sentimientos son la mejor guía. Lo mismo sucede con lo que no resulta ni excitante ni placentero. Si se siente dolor no podemos sentir placer.
Orgasmo durante el coito
A pesar de suponer que la penetración debería ser la situación más estimulante desencadenante del orgasmo femenino, no lo es. La cópula no alcanza para producir la estimulación clitoridiana necesaria para que el orgasmo se desencadene. Shere Hite, en su investigación con 3000 mujeres encontró que dentro de las mujeres orgásmicas solo el 30% obtiene orgasmo durante la cópula sin estimulación manual del clítoris y un 19% con estimulación manual durante la penetración. No obstante, Hite señala que aquellas que obtienen orgasmo sin estimulación manual simultánea lo hacen en posiciones que proveen estimulación clitoridea que se suma a la producida por el movimiento peneano. El resto de las mujeres posiblemente tengan orgasmos antes o después de la penetración por estimulación manual u oral del compañero.
La posición preferida para tener orgasmo con la penetración es con la mujer arriba pues ello facilita el frotamiento y el movimiento femenino. La posición de penetración vaginal desde atrás puede resultar estimulante si es acompañada de caricias en la zona del clítoris.
Simular lo que no siento
No hay manera de saber cuando un orgasmo es fingido salvo que se conecte la mujer a una serie de instrumentos de medición fisiológica que controlen la presión sanguínea, el ritmo cardiaco, las contracciones vaginales, la actividad cerebral y todos los otros indicadores de la excitación y el orgasmo. Por supuesto que también se necesitan especialistas para interpretar las lecturas de los instrumentos.
Algunos hombres miden su eficiencia sexual según los orgasmos de la mujer. Muchas mujeres confiesan que fingen el orgasmo porque no quieren herir los sentimientos de sus compañeros y se sienten muy desconcertadas cuando no lo consiguen durante la cópula. En general las mujeres que lo fingen son las que conocen como es un orgasmo.
Ningún hombre le "da" un orgasmo a su compañera, ni puede "hacer que tenga uno". Pero sí puede aprender que es lo que enciende e intensifica su excitación sexual, y también saber reconocer las cosas que la disminuyen. Por eso es importante que la pareja converse y exprese sus deseos y particularidades.
Inhibiciones psicológicas
A veces aunque los estímulos recibidos sean los adecuados, el orgasmo no aparece. Las mujeres somos muy sensibles a situaciones dolorosas, desagradables o simplemente de desencuentros con el compañero que pueden quedar flotando como pensamientos que interrumpen la excitación e impiden el goce. Los enojos, los desacuerdos, las discusiones - muchas veces sobre asuntos cotidianos - nos predisponen negativamente para el encuentro sexual.
Ingredientes
Cuando el interés no es el de la reproducción hay muchos juegos y caricias sexuales pueden resultar excitantes. Hay tantos juegos como lugares del cuerpo. Pero la gente aunque presenta semejanzas, también es muy diferente en sus gustos, preferencias y placeres. Por otro lado aun la misma persona puede responder de manera diferente en distintas circunstancias o con diferentes compañeros sexuales. Dentro de esto tres actividades se destacan, el sexo oral, el sexo anal y las fantasías sexuales.
Sexo anal
Es poco común que las mujeres disfruten con esta práctica sexual. En primer lugar toda actividad sexual que sea dolorosa, deja de ser placentera. Si bien se pueden tomar recaudos para que no duela, es importante que sea una elección de ambos y no algo que se ejerce bajo presión masculina. Pero si ambos lo desean, dado que la zona anal no se lubrica por si misma como la vagina, debe usarse un lubricante. La inserción debe realizarse suavemente y el movimiento debe ser mas lento y menos profundo que en el coito vaginal. El pene debe ser cuidadosamente lavado si luego se desea estimular o penetrar la vagina, pues de lo contrario las bacterias intestinales pueden ser transferidas y producir infecciones.
Sexo oral
La estimulación de los genitales de la mujer con la boca o la lengua del hombre se denomina cunnilingus, y la estimulación de los genitales del hombre con la boca o la lengua de la mujer se llama fellatio. Estas actividades suelen formar parte del juego sexual previo, como un modo de aumentar la excitación antes de la penetración y otras veces se prolongan hasta conseguir el orgasmo a través de ellas.
Las personas que practican el sexo oral suelen verlo como una parte normal y placentera de la vida sexual. Pero para algunos es desagradable. Si los genitales están limpio, sus olores y sabores son agradables. Sin embargo, algunas personas asocian los genitales con una zona sucia y les produce asco.
Dolor en la Cópula
Lo primero que debe hacer es una consulta ginecológica para descartar cualquier problema orgánico que esté produciendo el dolor. Es importante sentirse muy cómoda para preguntar todo lo necesario, por eso en esto las ginecólogas mujeres son las que mas le pueden servir. No solo conocen su profesión sino que además saben que es lo que siente habitualmente una mujer durante la penetración. En segundo lugar pero no menos importante, la lubricación y excitación previa a cualquier intento de penetración son indispensables. Es la natural preparación del cuerpo para la cópula, que puede verse interrumpida por pensamientos de inseguridad , desconfianza o temor.
Lic. Diana M. Resnicoff
Psicóloga clínica. Sexóloga clínica.
TE: (54-11)4831-2910
E-mail: [email protected]
Página Web: www.e-sexualidad.com
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