Carta desesperada al Papa
Estas pocas líneas, están escritas con mi corazón de MADRE. Hace 14 meses que busco incansablemente a mi hijo Fernando Lario, Arquitecto y docente de la Facultad de la ciudad de Mar Del Plata, Pcia de Buenos Aires, lugar de donde desapareció el 7 de julio de 2012 y nunca más supimos de él.
Mis ruegos a DIOS son incesantes y también para usted querido Francisco. He pasado por muchas pérdidas a lo largo de mi vida, pero esto realmente supera todo y no sé cómo seguir, ya no tengo ganas de nada, mis 2 hijas me sostienen día a día, pero la tristeza nos invade y cada día menos fuerza tengo, porque la justicia no me da respuestas.
Mi hijo vivía conmigo y doy fe de la gran persona que es o que era, y a los 46 años desaparece como si se lo hubiera tragado la tierra dejando a un hijo de 13 años y una familia destruida. Necesitamos ayuda a nivel nacional, pero todos nos atienden y nadie nos escucha.
Como usted dijo, que recemos por usted, cosa que hago todos los días, le ruego hoy rece por la aparición de mi hijo vivo o muerto, porque la incertidumbre me está matando.
Con mi abrazo y mi corazón lo saludo.
atte Sara Escobar
LC 4.767.199
La carta refleja el dolor de una familia desesperada. La causa judicial sigue adelante. Este es un raconto de lo que se dijo hasta ahora.
De Fernando Lario se llegó a decir con un nivel de certeza absoluto que se había suicidado, presionado por cuestiones económicas, sentimentales y profesionales. Es más, se indicó el acantilado desde donde en teoría había tomado la decisión de tirarse al mar. Se ubicó su morral en el pasto y se utilizó como indicio de la hipótesis suicida, que un rato antes le había mandado un mensaje de texto a su novia, en tono de despedida.
El cuerpo nunca apareció. Los expertos validaron que el acantilado donde se halló su morral –por distancia y por cota de agua en el mar- no cerraba como punto de salto suicida. No sólo no apareció él. Tampoco aparecieron sus anteojos, su teléfono, su encendedor, ni sus zapatillas. Nada.
Puesta en duda la hipótesis suicida, se empezó a mencionar la fuga voluntaria. Debía dinero por obras inconclusas, conocía Brasil, entonces había escapado hacia allí para empezar una nueva vida y no pagar. Para colmo, el día de su desaparición, había perdido una vez más una elección en la Facultad como la perdía sistemáticamente. Se dijo entonces que se había borrado para siempre nunca se pudo probar.
No conformes con la lógica de la fuga voluntaria, los investigadores apuntaron a un crimen disfrazado de suicidio. "Lo levantaron, simularon el suicidio en los acantilados y por eso plantaron su morral ahí", se llegó a decir.
Como Lario nunca apareció, se llegó a hablar de una desaparición voluntaria en relación a su vida sentimental, pero también se llegó a hablar de su militancia política reciente.
El día de la desaparición y de la derrota eleccionaria, le mandó un texto a su novia Carmen y le escribió: "Los libros son para vos, los discos para F... Te quiero mucho, perdón por todo. La vida es una mierda". Eso fue tomado como un claro indicio suicida, pero no alcanzó para demostrarlo.
Lario tuvo tres mujeres importantes en su vida. Con Florencia tuvo a su hijo, hoy de 13 años. Con Carmen estuvo hasta el día de su desaparición. Pero en paralelo había establecido vínculo con otra mujer, en una relación que se concretaba en Buenos Aires. A 14 meses, la incertidumbre sigue, y el reclamo de la familia es el mismo: desesperación pura.
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