Tres crímenes, cinco días, tres hipótesis

La Costa Atlántica se tiñó de rojo con los asesinatos de tres mujeres en Miramar, Villa Gesell y Santa Clara.

Escribe Mauro Szeta

Tres asesinatos en cinco días. Miramar, Villa Gesell y Santa Clara del Mar. En dos de los casos, asesinos con una clara perversión sexual. Las víctimas, muy parecidas entre sí, todas mujeres indefensas.

La cronología de las muertes. Arrancó el miércoles pasado en el barrio Parque Bristol de Miramar. Ese día, Laura Iglesias, asistente social del Patronato de Liberados tenía que entrevistarse con un liberado. Ni bien salió de la casa, las cosas se le complicaron. El auto se le quedó encajado en el barro. Fue caminando a la entrevista y volvió a su casa en remís, pasado el mediodía. A las 4 de la tarde, con un sol aún caliente, decidió salir de la casa, para mover el auto. Nunca más la volvieron a ver con vida. Al día siguiente, Iglesias fue encontrada asesinada al pie de un árbol. Estaba estrangulada con un cordón de zapatillas, y la habían violado. Espanto total.

En cuestión de horas, la policía detuvo a un vecino de la víctima. Es un joven de 20 años, con antecedentes por delitos sexuales. Está claro que eso por sí solo, no lo condena. Un vecino ubicó a este joven robando un estéreo del auto de la víctima. Por eso, lo dejaron preso por robo. Le sacaron sangre para un cotejo genético .Si su ADN es el que apareció en el cuerpo de la víctima, quedará seriamente comprometido con el crimen.

Pero hay más. Cuando la investigación por este caso, aún no llegó a resultados concretos, en Villa Gesell encontraron muerta y atada a la cama, a Haydé García, de 72 años. De acuerdo con la causa, le encontró su propia hija a las 4.30 del domingo. La mujer vivía con otro hijo, que no estaba al momento del hallazgo del cuerpo. No se detectaron faltantes. El médico forense determinó que la mujer murió infartada del susto, presumiblemente mientras la tenían atada a la cama y la amenazaban para que dijera dónde tenía dinero. Misterio total.

Y de ese misterio, el viaje criminal por la costa nos llevó el fin de semana a Santa Clara del Mar. En una casa de esa localidad, encontraron asesinada a Nadia Chaumont, de 33 años. La técnica criminal para matarla fue espantosa: golpes y empalamiento. Por el crimen quedó detenido su propio concubino, Daniel Colman, y un amigo de él, Rodolfo López, el dueño de la casa. Perversión pura, espanto, dolor eterno.

Temas

Dejá tu comentario