La denuncia es gravísima: dirigentes del club Vélez, sospechados de haber borrado de modo intencional imágenes de las cámaras de seguridad que podían ser clave para resolver un crimen.
A Diego Bogado, lo encontraron muerto en la herrería del club Vélez, el 10 de abril. La noche anterior había ido a ver a su equipo jugando con Emelec por la Copa Libertadores. De arranque, desde el club se sugirió que se había tratado de una muerte accidental. Se especuló también con un suicidio, y se llegó a decir que podía tratarse de una muerte en una práctica sexual exótica. Nada de eso había pasado. Lo habían asesinado a golpes.
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Ahora se suma una denuncia tremenda. Los videos de las cámaras de seguridad del sector de la herrería donde apareció el cuerpo, fueron borrados. Las imágenes no aparecen. La familia de Diego dice que hay dirigentes del club que pretenden encubrir a los asesinos, que serían integrantes de la barra. Lo concreto es que las imégenes no están.
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Acerca de los motivos del crimen, también se dijo de todo. Se habló de que el homicidio había tenido que ver con el reparto de los negocios de la barra para lo que fue la pelea de "Maravilla" Martínez en el estadio de Liniers. Eso, por ahora, no pudo probarse.
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El papá de Diego apuntó como criminales a barras del club, y cuestionó la actitud de los dirigentes "de querer desviar la cosa". "Ni siquiera se acercaron a ver qué necesitábamos. Siempre buscaron desvincularse, despegar", relató.
Ahora, la justicia volvió a allanar el club, buscando pruebas, buscando indicios. La hipótesis de máxima de la fiscal es que la presunta connivencia de algunos dirigentes con algunos barras, conspiran contra la verdad. Hasta ahora, la batalla, la viene ganando la maldita impunidad.
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