Bloqueadores de erección

El estrés, alcohol o drogas son solo algunos de todos ellos.

La mayoría de los hombres le temen a la disfunción eréctil, definida como la incapacidad, parcial  o completa, y reiterada (en más de un 25 % de los intentos), para obtener y mantener erecciones con rigidez suficiente para permitir un coito con penetración. La padece un 10 % de la población adulta (aunque aumenta al 35-50% en los diabéticos); pero sólo un 1 a 2% son tratados. Y realmente el varón lo vive con sentimiento de humillación y fracaso.

Algunos no logran la erección en determinados situaciones o momentos del coito, otros la logran y luego la pierden al intentar penetrar o incluso habiendo penetrado. Otros no la logran en absoluto o sólo con determinadas parejas.

Entre los factores más comunes que pueden afectar la erección se encuentran los siguientes:

  • Alcohol: Muchos suelen pensar que bajo los efectos del alcohol se sienten más dispuestos al disfrute, y hasta incluso le otorgan cualidades afrodisíacas. El grado de dificultad sexual que se experimenta generalmente tiene que ver con la cantidad que se consume, pero esta no es siempre la regla.  Aún consumiendo poco alcohol (1-2 copas), la respuesta sexual del hombre puede verse afectada. Por un lado, el alcohol inhibe el funcionamiento del sistema nervioso autónomo, responsable de que se produzca la erección.  De más está decir que a falta de una buena erección, la penetración y el coito se ven afectados negativamente.  La ansiedad que le sigue a este tipo de situación puede hacerse responsable de nuevos fallos eréctiles en futuros intentos y, consecuentemente, el comienzo de un círculo vicioso que desemboque en el desarrollo permanente de disfunción eréctil en el hombre.
  • Estrés: ¿Quién se siente sexy cuando está pensando que no tienen trabajo o que mañana tiene una reunión muy importante con el jefe? No creo que muchos. El estrés causa diferentes reacciones en el cuerpo y puede interferir con las erecciones. Por eso, lo mejor a la hora del sexo es relajarse, hacerse un masaje sensual y, si el tema es recurrente, buscar  ayuda profesional.
  • Drogas y medicamentos: El uso de drogas ilegales como la cocaína y la marihuana afecta la respuesta sexual en los hombres. La cocaína, tan utilizada en esta época donde todo se caracteriza por el rendimiento y el aprovechamiento del tiempo al máximo, causa crisis ansiosas, insomnio, deterioro personal, abandono de los cuidados corporales, actos contra las personas (incluida la violencia y el abuso sexual) y agresividad. Es sabido que su uso reiterado produce cuadros severos de impotencia sexual y disfunción del deseo.  En el caso de las intoxicaciones crónicas con marihuana y "hashish", el sujeto deviene pasivo o eufórico, con pasajes al acto o comportamientos estereotipados, a veces con crisis de pánico o episodios persecutorios. Sexualmente puede haber desinterés y dificultad para llegar al orgasmo.

También, algunos medicamentos pueden afectar la erección: por ejemplo, algunos de los que se usan para la presión arterial, la depresión y para el dolor. De ahí que siempre es conveniente consultar con el médico sobre los efectos secundarios de los medicamentos que se toman.

  • Baja autoestima: Tener una imagen negativa de uno mismo, afecta el desempeño en la cama. Si no te gusta lo que ves en el espejo, pensarás que resultas poco atractivo para tu pareja y eso afectará tu erección a la hora del sexo.
  • Ansiedad: Un encuentro donde no se logre la erección o se tenga un descontrol orgásmico puede ser totalmente circunstancial pero en algunos individuos genera pánico a que sea definitivo y permanente y eso perpetúa el síntoma.
  • Problemas de salud: Condiciones como la diabetes, la presión arterial alta, esclerosis múltiple, endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis), problemas con la vejiga y cirugía de la próstata pueden causar problemas a la hora de tener una erección.
  • Problemas de pareja: El enojo, la tristeza, las peleas, la falta de confianza, todos estos factores influyen en la disfunción eréctil. Es difícil hacer el amor cuando no te estás llevando bien con tu pareja, ya que esto disminuye la atracción hacia la otra persona.
  • Crisis vitales: nacimientos, jubilación, separaciones y divorcios y duelos por fallecimientos de seres queridos.
  • Estilo de vida: Una mala alimentación, dormir poco, no hacer ejercicio y fumar pueden influir en el deseo sexual e interferir en la capacidad para tener una erección satisfactoria.
  • Ausencia de método anticonceptivo confiable: es común escuchar a varones diciendo que si tienen que usar profiláctico pierden la erección.

¿Hay tratamientos psicoterapéuticos específicos para estos problemas sexuales?

En la actualidad existen terapias sexológicas breves, de 10 a 12 sesiones, que focalizando en la problemática y combinando técnicas psicoterapéuticas con prescripciones y sugerencias específicas a realizar fuera de la sesión -sin descartar el uso de una adecuada medicación-,  apuntan a resolver los posibles conflictos psicológicos.

Lic. Diana M. Resnicoff. Psicóloga clínica. Sexóloga clínica.
TE: (54-11)4831-2910
E-mail: dresni@gmail.com
Página Web: www.e-sexualidad.com

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