En una de las zonas más pobres del país, los manifestantes quemaron autos y un gimnasio público. Hay 17 policías heridos.
Jóvenes y policías libraron una batalla campal que devastó una zona carenciada de una ciudad del norte de Francia, un estallido de violencia que genera temor a una ola de agitación en momentos en que empeoran las perspectivas económicas del país en las zonas más pobres.
Según las autoridades de la ciudad de Amiens, el hecho se debió a tensiones sociales acumuladas y agravadas por la falta de empleo y de financiación, que constituyen el primer gran desafío en términos de seguridad interior para el gobierno del presidente socialista Francois Hollande.
Tras loe hechos, diecisiete policías resultaron heridos, algunos por perdigonadas de armas de fuego y otros por objetos contundentes, mientras que los alborotadores incendiaron un jardín de infantes, un gimnasio público y varios autos, algunos de ellos tras sacar a la fuerza a sus choferes, dijeron autoridades.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El presidente Hollande aseguró que el Estado "movilizará todos sus recursos para combatir esta violencia", que llegó justo en el día 100 desde su llegada al poder y que en la última década estalló de tanto en tanto en los barrios más desfavorecidos de las grandes ciudades del país.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La radiografía socioeconómica de la zona donde ocurrieron los hechos es bien conocida, y hace menos de dos semanas el gobierno declaró a Amiens una de las 15 zonas empobrecidas del país que recibirán más fondos y seguridad.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La erupción de violencia mostró cuán poco cambió la relación entre la policía y los jóvenes de los complejos habitacionales públicos de los suburbios pobres y llenos de inmigrantes desde los disturbios de 2005, que duraron un mes y dejaron en llamas barrios enteros.
Estos espasmos de violencia volvieron a registrarse, a menor escala, en 2007 y 2010, y muchos atribuyen las tensiones a las políticas de mano dura y contra la inmigración ilegal aplicadas por el antecesor de Hollande, el conservador Nicolas Sarkozy.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario