"La mano que apretó el gatillo que mató a sus hijos, ahora se masturba en su memoria", le dijo a las madres de los chicos asesinados. Escuchó la sentencia entre risas y con una remera que decía "killer".
T J Lane enel juicio por la masacre en la escuela de Cleveland, Ohio
T. J. Lane en el juicio por la masacre en la escuela de Cleveland, Ohio
Condenado por el asesinato de tres adolescentes en Ohio, un joven de 18 años se burló de los familiares de las víctimas luego de que se conociera la sentencia. "La mano que apretó el gatillo que mató a sus hijos, ahora se masturba en su memoria", desafió el criminal.
T. J. Lane llegó a los Tribunales de Ohio con una remera que decía "killer" (asesino, en inglés), a la espera de la sentencia. En febrero, había confesado ser el autor de los asesinatos de tres alumnos de la escuela secundaria Chardon, en el este de Cleveland, hecho ocurrido en 2012, que dejó a varios adolescentes heridos.
Antes de que se conociera la sentencia, un juez de un tribunal de menores había desechado las pruebas presentadas por los abogados de Lane, en los que sostenían que el joven sufría de alucinaciones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ya ante un tribunal de adultos, TJ se presentó ante el juez y los familiares de las víctimas con la provocativa remera blanca, similar a la que usó cuando perpetró los crímenes. "La mano que apretó el gatillo que mató a sus hijos, ahora se masturba en su memoria", le espetó Lane a las madres de los chicos asesinados, según El Nuevo Herald.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Embed
Dina Parmertor, madre de uno de los sobrevivientes, contó que su hijo dijo que TJ era "una patética excusa de ser humano" y le deseó "una muerte extremadamente lenta y tortuosa". El joven, según contó Parmertor, sufre de pesadillas. Lane, en respuesta, sonrió.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El adolescente condenado llevó una pistola calibre .22 y un cuchillo a la escuela Chardon y disparó diez veces contra un grupo de alumnos en la cafetería. Tres chicos, dos de 16 años y uno de 17, murieron. Por los episodios, recibió tres condenas perpetuas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario