Descartaron falla humana en el accidente ferroviario de París
Los investigadores señalaron que una pieza que se soltó en un cambio de agujas de la vía fue la que originó el descarrilamiento. En las próximas horas seguirán las tareas de búsqueda de alguna otra víctima.
Las pesquisas ahora se centran en por qué se desprendieron los cuatro tornillos que sujetaban esa eclisa, que es el nombre técnico de esa lámina metálica de una decena de kilos.
Aunque el presidente de la región de París, Jean Paul Huchon, sugirió que no se puede descartar un sabotaje porque resulta "raro" que la eclisa saltara cuando un tren había pasado media hora antes por ese mismo cambio de agujas sin que se hiciera mención de ningún problema, el presidente de la SNCF, Guillaume Pépy, hizo un llamamiento para evitar una carrera de conjeturas.
"No descartamos ninguna hipótesis", aseguró Pepy, quien garantizó una total transparencia, y recordó que hay tres investigaciones en paralelo, una de la justicia, otra de su empresa y otra del Ministerio de Transportes.
El titular de ese departamento, Frédéric Cuvillier, señaló que ha encargado la revisión "en el menor plazo posible" de los cambios de agujas similares, de los que hay 5.000 en toda Francia, una operación que empieza este domingo.
Cuvillier aseguró que el origen de esta "catástrofe" ferroviaria "no es un error humano" del conductor del tren París-Limoges, que "tuvo unos reflejos absolutamente extraordinarios al activar inmediatamente la alerta", lo que evitó "por unos segundos" un choque con otro convoy que debía pasar en sentido inverso por una vía donde habían quedado varios vagones volcados.
También recordó que el tren, en el que viajaban unas 370 personas, circulaba a 137 kilómetros por hora, por debajo del límite de 150 kilómetros que había en ese tramo.
Este incidente ha reavivado el debate sobre la vetustez de la red de tren convencional, sólo tres días después de que el Gobierno anunciara que va a privilegiar su modernización, en detrimento de la construcción de nuevas líneas de alta velocidad que habían sido programadas.
El ministro de Transportes admitió que muchos de los corredores convencionales, como el París-Limoges, necesitan renovaciones, pero puntualizó que "nada permite afirmar que la vetustez de la red ha sido la causa de este drama".
Un problema derivado del siniestro es el cierre al tráfico desde ayer de Bretigny su Orge, que es un importante nudo ferroviario a unos cuarenta kilómetros al sur de París en dirección a Orleans que cada día utilizan 500.000 personas sólo en los servicios de cercanías de la capital.
Algunos de los trenes que se han visto afectados son los Talgo de noche Elipsos, que conectan París con Barcelona y Madrid, que por ahora y hasta una fecha no determinada se han suprimido.
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