El Papa publicó su primera encíclica escrita "a cuatro manos"
Se llama "La Luz de la fe" y es la continuación de un escrito iniciado por su predecesor, Benedicto XVI. Llama a recuperar la fe en un tiempo en que es vista como "una ilusión".
Francisco señala asimismo que la fe, de hecho no es un presupuesto que hay que dar por descontado, "sino un don de Dios que debe ser alimentado y fortalecido".
En el texto, el papa argentino echando mano de Juan Pablo II dice que la fe y la razón se refuerzan mutuamente, que los sacramentos son fundamentales para la transmisión de la fe y que el primer ámbito que la fe ilumina es la familia.
El pontífice subraya que el matrimonio es la unión estable entre un hombre y una mujer y les exhorta a cultivar la fe en la familia, con los hijos.
También señala que los jóvenes, "que atraviesan una edad tan compleja" deben sentir la cercanía y la atención de los padres y de la comunidad eclesial.
Destaca la importancia de las Jornadas Mundiales de la Juventud -la próxima será del 22 al 28 de julio en Río de Janeiro- y dice que son momentos en los que los muchachos "manifiestan la alegría de la fe, ya que aspiran a una vida grande".
Francisco escribe también que la fe está unida a la esperanza y hace un llamamiento: "No nos dejemos robar la esperanza, no permitamos que la banalicen con soluciones y propuestas inmediatas que obstruyen el camino".
La encíclica (carta solemne que dirige el Papa a los obispos y fieles católicos del mundo) "Lumen Fidei" fue firmada por el pontífice el pasado 29 de junio, festividad de San Pedro y San Pablo, los patrones de la Iglesia de Roma, está dividida en una introducción, cuatro capítulos y una conclusión y ocupa 85 páginas.
El primer capítulo se titula "Hemos creído en el amor", y trata sobre la escucha de la llamada de Dios; el segundo "Si no creéis, no comprenderéis" y en el mismo el papa demuestra la relación entre la fe y la verdad.
El tercero se titula "Transmito lo que he recibido" y se centra en la nueva Evangelización, ya que la encíclica se enmarca en el Año de la Fe, abierto por Benedicto XVI en octubre del pasado año y que concluirá en noviembre próximo. El cuarto capítulo, "Dios prepara una ciudad para ellos", se refiere a la relación entre la fe y el bien común.
El texto fue presentada por el cardenal Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los Obispos, y los arzobispos Gerhard Ludwig Muller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (el exSanto Oficio), y Rino Fisichella, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización.
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