Liberación de Mezquita Roja dejó 59 muertos
- Los soldados tomaron la Mezquita Roja en Islamabad, donde islamistas mantenían rehenes.
- El ejército mató a más de 50 personas.
El ejército pakistaní tomó hoy en Islamabad la Mezquita Roja, que se encontraba en poder de
islamistas radicales hace una semana, tras feroces combates en los que fue abatido Abdul Rashid Ghazi, el clérigo que encabezaba la rebelión que dejó centenares de muertos.
El asalto final -que comenzó cerca de las 4 de la mañana, hora local- se decidió luego de que fracasaran todos los intentos de negociación, y que los ocupantes de la mezquita se negaran a
liberar a las mujeres y niños que mantenían como rehenes dentro del edificio, informaron fuentes del Ejército pakistaní.
Rasheed Ghazi, el clérigo que lideraba la resistencia fue abatido durante los combates, tras refugiarse herido por horas en un búnker al interior de la mezquita, según fuentes del Ministerio del Interior. El número de bajas en la "Operación Silencio", seguía sin estar determinado, aunque versiones periodísticas afirman que las autoridades locales solicitaron bolsas para 800 cadáveres, informó
la agencia de noticias DPA.
Si bien, el Ministerio del Interior, sostiene oficialmente que murieron 59 personas -ocho de ellas soldados- la especulación sobre el intento oficial de ocultar el número real de víctimas creció al constatarse que los soldados rodearon los hospitales donde fueron llevados los muertos y heridos.
Se produjo una "encarnizada resistencia", dijo el portavoz militar Waheed Arshad pocas horas después de iniciada la operación, tras enfatizar que los insurgentes estaban "bien entrenados" y lucharon con armas ligeras y con bombas incendiarias, además de lanzacohetes, metralletas y granadas.
"Avanzamos despacio por las mujeres y niños, para evitar muertes innecesarias", pues elllos mantenían un número importante de rehenes, aclaró. Islamabad se vio sacudida por ensordecedores tiroteos y explosiones ante la fuerte resistencia que encontraron las tropas intentando internarse en laberíntico complejo de la mezquita ubicada en el centro de la ciudad, cerca del barrio gubernamental.
Las circunstancias de la muerte de Ghazi, el clérigo que oficiaba de líder en la toma, aún permanecen oscuras: informaciones periodísticas no confirmadas aseguran que el religioso fue primero alcanzado por una bala en una pierna y luego alcanzado por un tiro de sus propios hombres al querer rendirse.
Esta mañana, en su última entrevista, Ghazi declaró desafiante:"Esta es mi última posibilidad de decir algo, y quisiera decir que luchamos con valor. Nos pidieron que nos rindiéramos, pero nos negamos", dijo al canal de noticias Aaj.
"Nosotros moriremos, pero el pueblo se vengará de los gobernantes", concluyó. Por su parte, el presidente del país, Pervez Musharraf, dijo que ordenó tomar el complejo tras varias horas de negociaciones entre Ghazi y una delegación de clérigos y ministros del gobierno, conversaciones que se cerraron sin acuerdo.
"Mostramos máxima paciencia y contención en el tema de Lal Masjid (Mezquita Roja), pero no quedó otra opción. De todos modos, procedimos de manera que se pudiera salvar las vidas de mujeres y
niños", afirmó.
La Mezquita Roja es una institución pública (financiada con fondos del Estado paquistaní) en la que se forman jóvenes procedentes de las zonas tribales. Por ello, la toma de la mezquita constituyó un importante reto para Musharraf cuya situación no es la mejor desde que destituyó, en marzo pasado, al presidente del Tribunal Supremo, Iftikar Chaudhry, quien hoy se yergue como símbolo opositor y una
esperanza para la oposición laica.
El balance de réditos y costos políticos de la operación se medirá, en consecuencia, en relación a las víctimas inocentes, ya que mujeres y niños muertos, pueden respresentar un altísimo costo para el mandatario en un año electoral.
En ese marco, el desenlace de esta situación tendrá un fuerte impacto político para Musharraf, quien sólo si demuestra que puede controlar a los diferentes grupos fundamentalistas islámicos podrá asegurarse más años en el poder.
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