Lula defendió a Evo Morales y a Chávez

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*El presidente de Brasil calificó al venezolano como un "socio inestimable" para su país y justificó la nacionalización de hidrocarburos por parte del mandatario boliviano.
*También dijo que favorecerá la expansión de los biocombustibles y consideró al aborto un "problema de salud pública".

Télam
Por Télam
El presidente de Brasil, Luis  Inacio Lula Da Silva, afirmó hoy que no irá por otra reelección,  que el aborto es una cuestión de salud pública y que hablará de biocombustibles en la reunión con las potencias del G-8, a la vez  que defendió a sus pares de Bolivia, Evo Morales, y Venezuela,  Hugo Chávez.

En la primera conferencia de prensa que ofreció desde que  asumió su segundo mandato, el primer día de 2007, Lula afirmó que no está dispuesto a "jugar con la democracia" y en consecuencia no intentará "ninguna hipótesis" para un tercer turno presidencial, según informó la Agencia Brasil.
 
"Yo no juego con la democracia. Por no jugar con la  democracia, no seré, ni pensaré, ni manejaré ninguna hipótesis de  tercer mandato", dijo.

 El jefe de Estado agregó que "la mejor reforma (política) sería acabar con la reelección y mantener un mandato de cinco años", hoy en Brasil es de cuatro, pero con posibilidad de un segundo turno, introducido por su antecesor, el opositor Fernando Henrique Cardoso, en 1998.

Lula, que el jueves pasado escuchó del papa Benedicto XVI una  firme condena al aborto, afirmó que "todo y cualquier debate es bienvenido (..) si el Congreso y la sociedad civil lo impulsan el gobierno participará", según informó la agencia italiana ANSA.

El presidente brasileño expresó que "si tuviéramos un programa de educación sexual en las escuelas ciertamente tendríamos menos abortos. En las escuelas no se enseña, en las iglesias no se enseña, entonces las personas quedan vulnerables y se embarazan sin querer".

"Cuando una persona se encuentra en esa situación, ¿el Estado no va a hacer nada? Yo defiendo que esas personas tengan un tratamiento adecuado" puntualizó.

Lula reconoció también la "necesidad histórica de Bolivia de tener su gas" y consideró lógico que la "riqueza mineral de Bolivia sea de Bolivia".
 
La declaración se enmarca en los litigios entre ambos gobiernos porque la nacionalización de hidrocarburos que dispuso el presidente boliviano, Evo Morales, el primero de mayo de 2006, afectó los intereses de la empresa estatal brasileña Petrobras.

Pero el mandatario reiteró su pedido de que sean respetados los contratos. Aludió en este caso al gas que Bolivia provee a su país, pero también a los cuestionamientos de Paraguay por el bajo precio que Brasil paga por la energía que compra de la represa binacional de Itaipú.
 
Lula dijo que históricamente los países vecinos ven a Brasil como "imperialista" y reconoció que él también creía eso de Estados Unidos respecto a su país, pero descubrió que el problema es "el imperialismo de las oligarquías locales", según informó el diario O Estado de Sao Paulo.

Para revertir esa situación, dijo el mandatario, su gobierno impulsó una política de "asociación, no de hegemonía" y consideró que en todo proceso de integración hay dificultades, como las que existen entre Argentina y Uruguay por la construcción de plantas de celulosa.
 
El desafío, continuó, es "superar las divergencias del siglo XIX para construir las convergencias del siglo XXI" y defendió al presidente Chávez, que atacó el desarrollo de biocombustibles, igual que su par cubano, el convaleciene Fidel Castro.

 "Chávez es un socio inestimable para Brasil", afirmó Lula, pero agregó que "cuando el mundo en desarrollo decida adicionar alcohol a sus naftas y biodiésel, el mundo se va inclinar" a esa alternativa y recordó que llevará esa iniciativa a la próxima reunión del G-8, de la que participará, para "descalentar" el planeta.
 
El mandatario defendió el desempeño económico de su país y aseguró que "vivimos el mejor momento de (nuestra) economía" y agradeció a la Cámara de Diputados el haber votado su Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC).

Señaló que "no hay odio" entre su coalición legislativa y la de la oposición -"estamos aprendidendo a construir coaliciones políticas pensando en el largo plazo", afirmó- y dijo esperar que ahora el Senado apruebe el PAC.

Lula aseguró que en Brasil seguirá habiendo un "cambio flotante" entre el Real y el Dolar, pese a que hoy la moneda estadounidense perforó hacia abajo la barrera de los 2 reales y se enorgulleció de la estabilidad y la seriedad con que su gobierno maneja la política macroeconómica.
 
En ese sentido, destacó que las tasas de interés en Brasil seguirán bajando y enfatizó que ya están en su más bajo nivel histórico.

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