El "Armani" de la ropa blindada ya tiene una colección infantil
Tras el boom de la venta de armas, un famoso diseñador y especialista en seguridad prepara su línea infantil para aprovechar el miedo que dejó el asesino serial de la escuela.
"Puffer Kids" es un chaleco deportivo, para niño y niña, acolchado y con cuello nehru; mientras que "T-Shirt Kids" es una camiseta interior que se ajusta al cuerpo con sus fibras de alta tecnología, lo que permite ser usada bajo cualquier prenda. Y el "Safety Vest" fue especialmente diseñado para dotación en escuelas y colegios como medida preventiva en situaciones de peligro que incluyan armas de fuego.
"Si las escuelas son las que tienen el problema y los riesgos de mayores incidentes están ahí, pues las escuelas pueden tener dotación de chalecos de protección", aseguró Caballero.
Apuntó, además, que la prenda debe estar disponible para los alumnos al momento de la orden de un profesor, con el fin de que puedan utilizarla "para bajar el riesgo" en un ataque.
Lo del color, explica, no es un capricho, pues "la lógica indica que el atacante va a disparar sobre la zona que le queda más fácil y por eso se hizo roja", para que apunte sobre "esa zona que es segura y minimizar el riesgo de que dispare otras partes".
Con la colección infantil, Caballero dice que su compañía quiere "hacer un producto mucho más amigable para el niño".
Las ventas de mochilas antibalas y de pantalones blindados se disparó en los Estados Unidos después de la masacre de la escuela de Newtown del pasado 14 de diciembre, cuando el joven Adam Lanza mató a 20 niños y a 6 adultos.
"Todos los productos fueron diseñados y pensados para el mercado americano y el mercado canadiense", dijo, y aunque hay otras empresas en el sector, confía en que le avale el hecho de que las fuerzas de seguridad de doce Gobiernos de Latinoamérica vistan sus prendas, entre ellos once jefes de Estado.
Miguel Caballero arrancó en 1992 con un capital de 10 dólares y el diseño de un chaleco antibalas para mujeres, y desde entonces su cartera de clientes se ha expandido por el mundo, hasta el punto de exportar el 95 % de sus productos. Medio Oriente se queda con el 50 %, Latinoamérica con el 45 % y otros países, incluido Colombia , compran el restante 5 %.
El año pasado la firma, que tiene 180 empleados, puso en el mercado 32.000 piezas, que van desde uniformes para cuerpos de policía, ejércitos y escoltas hasta camisas formales, guayaberas (camisas caribeñas de hilo) y chaquetas para empresarios, mandatarios y cantantes.
Las Más Leídas






Dejá tu comentario