Quién gobernará en Irán tras la muerte de Alí Khamenei
Luego del fallecimiento del líder supremo, el régimen iraní anunció una conducción provisional, mientras se define a su sucesor definitivo.
Tras confirmarse la muerte del líder supremo de Irán, Alí Khamenei, el gobierno iraní avanzó rápidamente en una reorganización institucional y anunció la conformación de una conducción provisional que reemplazará al dirigente que estuvo al frente del país durante 36 años.
La decisión llegó luego de los ataques aéreos atribuidos a Estados Unidos e Israel, una ofensiva que también provocó la muerte del jefe del Estado Mayor y del ministro de Defensa. Frente a este escenario, el poder quedará temporalmente en manos de un triunvirato integrado por el presidente Masud Pezeshkián, el titular del Poder Judicial Gholamhossein Mohseni Ejei y el jurisconsulto islámico Alireza Arifi.
Este Consejo de Liderazgo ejercerá las funciones ejecutivas hasta que se designe un reemplazante permanente. “Aunque este consejo busca estabilidad dentro del régimen islámico, cualquier cambio significativo en el control político parecería improbable dado el armado entorno clerical y militar que sostiene a la República Islámica”, detalló el diario El País correspondiente a las últimas noticias en el territorio iraní.
La elección del nuevo líder supremo quedará en manos de la Asamblea de Expertos, un órgano compuesto por 88 clérigos encargado de definir la sucesión. El sistema político iraní está diseñado para que el líder saliente tenga una fuerte influencia en el proceso sucesorio, lo que suele garantizar la continuidad del modelo vigente. En ese marco, el rol del líder supremo sigue siendo determinante para sostener el equilibrio interno del régimen y limitar eventuales cambios políticos profundos.
Polémica designación en la Guardia Revolucionaria
En paralelo a la transición política, el gobierno iraní anunció la designación del general de brigada Ahmad Vahidi como nuevo comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
El nombramiento generó repercusiones internacionales debido a que el militar se encuentra acusado por la Justicia argentina por su presunta participación en el atentado contra la AMIA ocurrido en 1994, causa por la cual posee pedidos de captura internacional vigentes. Según se informó, el cargo quedó vacante tras la muerte del anterior jefe, el general Mohamad Pakpur, quien falleció durante los recientes bombardeos.
De acuerdo con la agencia iraní Mehr, la designación se produjo en un contexto de crisis institucional y militar, mientras el país intenta reorganizar su estructura de poder tras uno de los episodios más críticos de su historia reciente.
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