Tiene 22 años y padece una enfermedad que la lleva al clímax sexual decenas de veces al día, lo que constituye una "tortura" según explicó.
Gryce, en problemas por sus orgasmos recurrentes
Gryce, en problemas por sus orgasmos recurrentes
Una joven de 22 años oriunda de Florida, en los Estados Unidos, confirmó esta semana que es una de las pocas víctimas de un extraño síndrome que le provoca hasta 50 orgasmos por día, lo que la mantiene exhausta y drena sus fuerzas.
"Sólo espero que algún día la gente sea más comprensiva con esta condición y que mi historia impulse a otra persona a conseguir ayuda", expresó Grayce según el sitio inglés Daily Mail. "Hay gente que dice que lo inventé y que en realidad son ninfómana, pero no dejo que me moleste", agregó la chica, quien trabaja en una tienda de ropa para bebés.
Grayce comenzó a sentir los primeros síntomas del Síndrome de Excitación Sexual Persistente (SESP) cuando tenía apenas ocho años. Desde entonces siente orgasmos desde cuando viaja en colectivo o avión, hasta cuando suena o vibra su celular en el bolsillo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La joven padece el mismo transtorno que el año pasado llevó al suicidio a Gretchen Molannen, una estadounidense de 39 años. La mujer comenzó a padecer el SESP a los 23, mucho después de desarrollarse sexualmente, pero Greyce vive con su condición desde los ocho, lo que le dificultó incluso tenersu primer novio.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Cuando perdí mi virginidad quedé decepcionada. No me hizo sentir mejor. El chico con el que estaba parecía comprensivo al principio, pero después usó mi condición para tener más sexo", se lamentó la chica sobre su primera pareja, a los 20 años. "Incluso encontré hombres que se sentían intimidados", aseguró.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Puedo tener 50 orgasmos al día y cinco o 10 en un lapso de una hora. Pasa cuando estoy entre amigos o en público y me da mucha vergüenza", confesó Grayce. "Me mata tener que poner una sonrisa y hacer de cuenta que no pasa nada malo", expresó la chica.
"Los orgasmos tienen que ser algo bueno, pero los tengo todos los días hace tanto tiempo que ahora vivo con miedo y avergonzada", explicó la joven, quien tuvo que ir en contra de su educación religiosa para poder autosatisfacerse al menos unas 15 veces por día.
Hace algunos años se conoció la historia de Michelle Thompson, una inglesa que aseguraba sentir 300 orgasmos por día y que había logrado mantener sus impulsos a raya con hasta 10 sesiones diarias de sexo con su novio.
Pero Grayce no tuvo tanta suerte y tiene que recurrir a la masturbación unas 15 veces por día. "No es placentero. Es como una tortura", aseguró la joven. "Esta condición controla tu vida completamente y es como vivir una pesadilla", remarcó.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario