Una astronauta mandó su pelo desde el espacio para una peluca

Mundo

* Se trata de una tripulante del Discovery llamada Sunita Williams.
* El cabello será usado en una peluca para una nena enferma de leucemia que quedó calva por la quimioterapia.

En el mundo existe gente buena que, de vez en cuando, te hace una “gauchada”. Pero también hay otras personas que se pasan de generosas y te hacen una “interplanetaria”.

Algo de esto es lo que hizo la astronauta Sunita Williams que, en medio del espacio, se cortó su larga cabellera y la envió a la Tierra para donarla a una chica que quedó pelada por la quimioterapia.

La acción de Williams forma parte de una campaña llamada "Locks of Love" (Mechones de amor) que ahora recibirá el pelo cortado y hará una peluca para la pequeña.

Esas organizaciones proveen cabello natural para la confección de pelucas para niños que, por enfermedades o el tratamiento de las mismas, pierden su cabello.

Pero ojo, porque no es lo mismo un tijeratazo en un sillón mullido de peluquería cool, que en un puesto espacial que orbita a 380 kilómetros por hora. Por eso el “achure” demandó ciertos recaudos principalmente para evitar que el pelo quede flotando en la cabina y se introduzca en los equipos mecánicos.


En 1984 a la astronauta Judith Resnik –fallecida en el Challenger- se le enredó el pelo en una cámara de filmación de la nave    

La astronauta Joan Higginbothan fue la encargada de poner tijeras a la obra –bueh, en realidad máquinas- ya que se usó una aparato eléctrico para cortar cabello conectado a una manguera y al sistema de aspiración de la nave.


 


Williams, había partido al espacio el 9 de diciembre a bordo del transbordador “Discovery” para realizar una misión en el sistema de electricidad de la Estación Espacial Internacional (EEI). Y como deberá permanecer ahí durante los próximos 6 meses, decidió usar al Discovery como "delivery" de su pelo.


Solo otras dos mujeres vivieron en esa Estación Espacial. La primera, Susan Helms, que mantuvo largo su cabello, y Peggy Whitson que lo llevó muy corto.

En la EEI se incrementa la dificultad de mantener el pelo largo ya que no hay duchas y la falta de gravedad hace que el cabello flote con el riesgo de engancharse. Otra que un pelo de tonto...


 


 


 


 

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