¡NO ME ENTRA LA ROPA!

Es un momento casi imperceptible por lo repentino, hay unas semanas durante los tres primeros meses, en los que si bien nuestra ropa ya no nos entra, todavía no podemos comprarnos la de embarazadas, porque sin panza nos queda demasiado grande.

Cada vez que tenés que vestirte es una complicación, porque tu ropa, además, ya no te queda como antes, y de hecho, la mayoría de nosotras nos ponemos cuadradas en esa etapa del embarazo... Caderonas, sin cintura, y en mi caso, empecé a desarrollar “masa”, tenía unos brazos que daban miedo, y anticipaban los 20 kilos que me eché arriba en docenas y docenas de medias lunas de grasa, que no podía parar de comer.

¡Pero deténganse! Muy mal hecho lo mío, está muy mal aumentar tanto de peso y comer porquerías poco alimenticias. Durante los últimos meses van a disfrutar de esta austeridad que sé, cuesta muchísimo mantener.

El tema es qué ponerte en ese momento, los pantalones aprietan, las remeras quedan mucho más ajustadas...  Lo resolví usando ropa suelta, porque me hacía sentir más cómoda y disimulaba bastante las modificaciones abruptas de mis formas.

Otra buena idea fue hacer una lista de básicos infaltables y que pudieran adaptarse a los cambios futuros. Me acuerdo que incluí:

1 jean o símil con elástico en la cintura
1pantalón negro (más “de vestir”)
1 pollera larga y amplia
4 remeras sueltas (dos de batalla y dos más lindas para salir)
3 bombachas grandes y con elásticos flojos
3 corpiños más grandes
1 par de chancletitas cómodas


Eso me salvó, y resolvió bastante bien esta transición tan molesta. Se aceptan consejos para resolver el tema de la ropa sin gastar mucho dinero.

Nos leemos en la próxima entrega del blog...
Sigan cuidándose y manden cualquier pregunta que quieran saber.


Ani Sanabria
 

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