Leyendas de ayer: el alegre e inocente "Club del Clan"

Por: María Fernanda Arena
03 de septiembre de 2007


  • Ayer, las parejas de "Bailando por un sueño" se movieron al ritmo de los recordados temas sesentosos de "El Club del Clan".
  • El periodista de espectáculos Jorge Lafauci y la cantante Violeta Rivas, una de las integrantes del recordado programa que triunfó más allá del ciclo, recuerdan junto a minutouno.com los detalles de aquel formato de TV.

Los sábados a las 20,30, toda la familia tenía una cita con el televisor. Corría el año 1962 y mientras que en Estados Unidos se afianzaba la fiebre del twist, unos jovencitos argentinos de aspecto prolijo y divertido que habían surgido de la nada, se convirtieron en cuestión de días en ídolos de multitudes. Y todo gracias al “Club del Clan”,  el programa de Canal 13 que sirvió de semillero para futuros artistas, hoy consagrados.

Palito Ortega, Néstor Fabián, Johny Tedesco, Jolly Land, Violeta Rivas, Lalo Fransen, Raúl Lavié, Nicky Jones  y Chico Novarro, son algunos de los que integraban la “barra” de chicos que se reunía para cantar, charlar y divertirse.

Para el periodista de espectáculos Jorge Lafauci, hubo un antes y un después de “El club del clan”. “De repente, irrumpe en la televisión un grupo de muchachos que cambia la historia de los programas musicales en el país. No iban contra el sistema, eran simpáticos, hablaban del amor y cantaban temas pegadizos”, señala a minutouno.com el también jurado de “Bailando por un sueño”. 

Precisamente, el fenómeno musical se caracterizó por su capacidad de reunir los gustos de todas las generaciones en un solo show. Por ese entonces, su público se balanceaba entre niños de 3 a  ancianos de 80 años.

“Era totalmente naiff, nos divertíamos sanamente. Nos aceptaron los jóvenes y también la familia. Pero el éxito no fue sólo acá, sino que también se dio en parte de Latinoamérica como Chile, Uruguay y Paraguay”, recuerda a minutouno.com Violeta Rivas, junto con Palito Ortega, los que más transcendencia tuvieron luego del show.

El pre boliche de los '60

Dicen los que vivieron esa época, que antes de salir a bailar era una cuestión de rigor prender el televisor para imitar las coreografías y cantar junto a sus nuevos ídolos. Por primera vez para el pop de esos años, en castellano.

Es que para el público adolescente y joven, los integrantes del programa  eran un modelo a seguir. La misma Rivas lo confirma: “realmente éramos un referente para toda la juventud por lo que cantábamos y por las locuras que hacíamos. Nos querían imitar en todo, hasta en la ropa”.

Ni lento ni perezoso, el ideólogo del show, Ricardo Mejía (ya había producido “La cantina de la Guardia Nueva", por canal 11 en 1961, un restaurante donde tenían lugar los sketches cómicos) captó el fanatismo de los jóvenes y modeló las personalidades de cada intérprete teniendo en cuanta su estilo  y tipo de música que cantaría.

Mientras que Nicky Jones, de aspecto oriental,  se vestía con camisas hawaianas y guirnaldas de flores en el cuello y era el cómico del grupo, Violeta Rivas se imponía como la favorita del público y cantaba temas traducidos al castellano de Rita Pavone.

Por su parte, Palito Ortega dejó su antiguo apodo “Nery Nelson”  y se incorporó al programa como “el muchacho triste”. A pesar de esto, se convirtió en la figura indiscutida con temas como “Camelia”,Despeinada” y “Media novia”.

Al mismo tiempo, Chico Novarro daba el toque tropical y se destacaba como compositor de boleros y temas pegadizos como “El camaleón” y “El orangután”.



Los playboy del grupo eran Johny Tedesco, la versión criolla de Elvis Presley, que impuso la moda de los pulloveres llamativos que usaba en sus presentaciones (algunos tejidos por su fans) y Lalo Fransen, quien enamoraba a las chicas con sus canciones de amor. 

Para deleite de la platea masculina, la rubia llamativa y  extrovertida era Jolly Land, quien se casó con el productor del programa.



La película como despedida

Pese al éxito, un gigante de la industria musical se convirtió en la principal amenaza de esta ola de canciones inocentes. La “beatlemanía” estaba llegando y los jóvenes ya no se sentían identificados por el tipo de temática despreocupada.


 


Los jóvenes “perfectos” ya no rendían económicamente y cada uno siguió su camino. Algunos de ellos continuaron en la industria de la música y otros tuvieron un estrellato fugaz. Pero antes y a modo de despedida, el 12 de marzo de 1964 se estrenó la película del clan. “Contaba las aventuras de los chicos y estuvo dirigida por Enrique Carreras”, apunta Lafauci.