Diez años de inversión educativa y mejora en el salario docente
El economista e integrante del Grupo de Estudio de Economía Nacional y Popular analiza la inversión en materia educativa realizada por el Estado nacional durante la última década.
Otro de los principales resultados de las políticas educativas fue el proceso de incremento de los salarios docentes en todas sus categorías. La evolución que ha tenido el salario bruto de maestro de grado durante el periodo 2004-2013 fue del 610%, el cual creció a una tasa acumulativa del 16,7% anual, pasando de $602 en el año 2004 a $4.723 en el último año. Por otro lado, el salario bruto promedio nacional de maestro de grado con 10 años de antigüedad de jornada simple siguió el mismo sendero de crecimiento. Entre 2003 y 2013 tuvo un aumento del 766% pasando de $571 a $4950, a un ritmo de subas del 20% anual.
Un punto a tener en cuenta es que si se comparan los salarios que se discuten a nivel provincial con la dinámica salarial promedio de toda la economía desde el año 2006 hasta la actualidad, el salario bruto promedio anual de los docentes de grado con 10 años de antigüedad fue superior a la evolución de los salarios medios en general.
Otra manera de observar el aumento del salario docente durante la última década es comparando la cantidad de bienes –seleccionados de una canasta de primera necesidad- que el actual salario docente puede comprar, en relación al poder de compra del año 2003. El poder de compra en relación a los productos de supermercado se ha incrementado considerablemente tomando tanto al salario mínimo docente (por ejemplo en el 2003 podía adquirir 127 botellas de bebida cola de 1,5 litros y en la actualidad puede adquirir 248), así como el salario de un maestro de primaria con diez años de antigüedad (en el 2003 podía adquirir 202 unidades de bebida cola de 1,5lt y en la actualidad puede adquirir 458).
En comparación con el resto de la región, los salarios de los docentes argentinos mejoraron sustancialmente en los últimos años. El avance que se ha producido durante los últimos años puede observarse a través del sistema universitario. Cabe aclarar que el nivel universitario no se encuentra transferido a las Provincias y es el Estado Nacional el responsable de establecer la política universitaria y la asignación de recursos económicos. En estos once años de gestión se crearon nueve Universidades Nacionales en diversas jurisdicciones (Buenos Aires, La Rioja, Río Negro, Tierra del Fuego, Chaco y San Luis). La creación de estas universidades es una política que fomenta el federalismo y evita que miles de jóvenes migren de sus pueblos y ciudades al terminar la escuela media.
Luego de décadas de abandono de la educación como una política de Estado, las políticas específicas que viene implementando el Gobierno Nacional, abarcan distintos estratos sociales y niveles educativos. Es por ello que se puede afirmar que el Estado Nacional, desde hace 10 años, ha logrado incrementar la inversión en materia educativa llevando a cabo diversas políticas que garanticen una educación para todos los chicos y chicas del país.
Claramente, el progreso educativo de los países resulta ser un componente del inexpugnable del proceso de mejora de las condiciones de vida de las sociedades, es decir, su desarrollo. Y, en esta oportunidad resulta un verdadero orgullo decir que la República Argentina en esta materia efectivamente se ha convertido en un muy buen alumno. Lo que no equivale a decir que no haya asignaturas pendientes y desafíos por delante, pero que ponen de manifiesto la sólida orientación de las políticas impulsadas y contrarrestan con datos concretos las críticas, especialmente de aquéllos que cuando tuvieron la responsabilidad en la gestión recortaron partidas presupuestarias y no vacilaron en bajarle el sueldo a los docentes.
(*) Santiago Fraschina es economista e integra el Grupo de Estudio de Economía Nacional y Popular (GEENaP)
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