"Esta Educación es incapaz de resolver la desigualdad de origen"

El diputado nacional por el radicalismo y miembro de la comisión de Educación de la Cámara Baja se mete de lleno en el debate por el nivel educativo que atravesó la agenda de la última semana.

Opinión de Miguel Bazze (*)

Resulta preocupante que el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, no asuma la difícil realidad por la que atraviesa la educación en la Argentina. Es que ya es absolutamente innegable que en nuestro país no tenemos la calidad que necesitamos y el gobierno nacional tiene mucho que ver con esta realidad.

En ese sentido es absolutamente falso que la crisis de sistema educativo venga de 1810,  hubo -aunque al ministro Sileoni le cueste reconocerlo- épocas de excelencia en el nivel de la educación en la Argentina. La realidad de  hoy es que a pesar de que se destina el 6 por ciento del Producto Bruto  Interno no existen políticas educativas de parte del gobierno que garanticen un mejor resultado en la educación.

Esta realidad puede apreciarse en los resultados de todas las pruebas internacionales en las que Argentina aparece -año tras año- perdiendo posiciones respecto de los otros países, no solo de los más desarrollados sino, incluso, respecto de los de América latina para los que hasta hace poco tiempo Argentina era un gran ejemplo en la materia.

El ministro Sileoni afirma que no estamos ante una crisis terminal, la verdad es que nadie ha dicho que estemos frente a esa situación, pero lo que es innegable es que nuestros niños y adolescentes reciben una educación de menor calidad a la que necesitan y que, además, esta educación se caracteriza lamentablemente por su incapacidad para resolver la desigualdad de origen.

Así, en la actualidad en Argentina el sistema educativo reproduce de manera lamentable la desigualdad social y económica de origen con lo que deja de cumplir con uno de los objetos fundamentales del proceso educativo y además se caracteriza por una increíble desigualdad que hace que las provincias más ricas cuenten con una educación mejor que las más pobres.

Sería muy bueno que el ministro, en lugar de hacer declaraciones que buscan justificar la realidad, advirtiera que estamos ante un problema que condiciona el futuro del país y de  millones de niños.

(*) Miguel Bazze es diputado nacional por la Unión Cívica Radical e integrante de la Comisión de Educación de la Cámara Baja.

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