Peronismo no disciplinado: un marzo de avances

El PJ opositor augura un buen escenario de cara a las legislativas. Lo que une a sus dirigentes y lo que los divide.

Escribe Claudia Rucci*

El mes de marzo fue muy fructífero en avances en la construcción de un espacio que nos contenga a los peronistas no alineados con el Gobierno, de cara a las elecciones legislativas de este año. En la provincia de Buenos Aires esos avances fueron más significativos, quizá por el estado de dispersión que había y por el peso específico de la sede de "la madre de todas las batallas" como gustan llamarla. Pero en numerosas provincias ya se venían produciendo acercamientos, reencuentros y acuerdos que auguran una importante presencia electoral del Peronismo no alineado con Cristina: Córdoba, Santa Cruz, San Luis, Santa Fe, la Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos, Mendoza, Chubut, Corrientes, Catamarca y La Rioja van a ser ejemplo de esto.

Lo bueno, lo malo y lo feo

¿Qué nos une? Muchas cosas. Aunque pueda parecer extraño para quienes acompañan al oficialismo, compartimos la visión sobre aquellas cuestiones que merezcan ser reconocidas como logros de esta etapa: el desendeudamiento externo (aunque vemos críticamente la "compensación" a través del "endeudamiento hacia adentro" que elevó la deuda pública); la Asignación Universal por Hijo (aunque la entendemos como una manera de perpetuar la pobreza al no complementarse con una política para que los pobres dejen de ser pobres. En las evaluaciones de nuestros especialistas, pobreza e indigencia representan una cifra cercana al 30%); la mantención de los niveles de empleo de los últimos años (aunque desde el año pasado se comienza a percibir pérdida de empleo en varios sectores); la mantención de los niveles del salario hasta el 2011 (aunque criticamos la caída del salario que comenzó en el 2012 víctima de la inflación, el "techo" a las paritarias y el "impuesto al trabajo"), la extensión del beneficio de la jubilación para muchos argentinos mayores (aunque no compartimos su financiamiento, el veto al 82% móvil y la negativa de ANSES de cumplir con lo ordenado por la Corte Suprema respecto a los índices y los juicios), el avance de la causas por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura (aunque vemos críticamente la demora en la definición de las mismas, que nos genera la duda que el gobierno pretenda "hacer durar" el tema para seguir sosteniéndose asimismo como "único abanderado" de la causa) son los principales reconocimientos.

Compartimos también –esencialmente- la crítica a muchos aspectos de la gestión, a diez años de su inicio. Indudablemente, a diferencia del oficialismo, no la consideramos una década ganada. Nos parece que tras años de crecimiento de la economía y del ingreso de una cantidad de recursos que supera largamente a cualquier otra etapa de la Argentina, los resultados son muy magros en términos de desarrollo. Los análisis de estos últimos meses parecen confirmarlo: no hay otras variantes para esperar "buenos tiempos para la Argentina" como no sean buenas porciones de sol y de lluvia para que la soja crezca (y que además sus productores la liquiden en coincidencia con las urgencias del gobierno) y el crecimiento de Brasil. Muy poco para tanto "crecimiento", en un gobierno que no ha volcado esas enormes masas de dinero obtenido en energía, transporte, seguridad, industria, vivienda, educación y salud, por ejemplo. En eso están nuestras diferencias principales.

También merecen nuestra crítica la desatención de temas centrales para los argentinos como la inseguridad y la inflación que no parecen formar parte de la agenda del gobierno, pero que afectan la vida de todos. Nos parece incorrecta la desfinanciación de las provincias en beneficio de un gobierno nacional que concentra recursos como nunca en la historia; la pretendida "democratización de la palabra" que se ha convertido en una herramienta de concentración de medios oficialistas y para-oficialistas sin antecedentes; las presiones a la Justicia que con el argumento de su "democratización" parece estar más dirigida a su "Oyarbidización"; la constante búsqueda de enfrentamientos que cada vez la asigna más volumen al "campo de los antinacionales y antipopulares" son otros de los aspectos que nos refuerzan en la idea de confrontar con el Cristinismo.    

Acercamientos y coincidencias

Lo que comenzó a acelerarse este año, y –como decía- a consolidarse durante este mes fueron el diálogo y los acuerdos. Un rol fundamental es el que viene jugando en este sentido el Gobernador de Córdoba, José Manuel De la Sota, en un rol de "acercador" y articulador de espacios que hasta el momento tenían una visión y objetivos comunes pero no lo expresaban ni siquiera conversando al respecto.

Marzo fue un mes de innumerables reuniones. Muchas secretas y algunas –pocas- públicas. De las secretas nada debe decirse: o sus protagonistas no dieron evidencia de querer –o poder- avanzar en acuerdos, o  directamente algunos de sus participantes anticiparon que "hasta después de las elecciones voy a seguir jugando de este lado" en alusión al "campo oficialista", en esta extraña convivencia de quienes dicen "estar donde no quieren estar" porque "no pueden o no les conviene estar donde quisieran estar". Es la consecuencia natural del ensimismamiento que se produjo en el oficialismo después del resultado electoral de Octubre de 2011. Unidos y Organizados es la expresión más clara de esto. "Si Zannini, Sabbatella, Abal Medina, Pérsico, Larroque y Boudou son los sectores de más peso en este esquema –dicen en voz baja- y van a incidir en el armado de las listas más que nosotros, que sean ellos entonces los encargados de garantizar el triunfo electoral" agregan. Finalmente explican: "Pero no vamos a darles el gusto de mostrarnos para que puedan golpearnos a nosotros y a nuestras gestiones. ¿Para qué tenemos que hacer nosotros algo que va a hacer la realidad por si misma?" finalizan. Son veteranos de muchas batallas y sus opiniones me merecen respeto. Saben que así fue siempre. Que así va a ser también ahora...

Ya el año pasado se habían producido interesantes señales públicas. La conformación de bloques unificados en el Congreso y el Senado (Frente Peronista) fue el punto de partida. Al cumplirse el 39° aniversario del asesinato de mi padre compartieron el escenario numerosos dirigentes políticos y sindicales, muchos de los cuales todavía no dialogaban entre sí, y algunos de los cuales eran conspicuos integrantes de espacios oficialistas como la Juan Domingo o el "massismo". A fines de Noviembre se lanzó la Confederación Popular de Mendoza, donde participé junto a Adolfo Rodríguez Saá, Francisco De Narváez, Pepe Scioli, Francisco Fortuna (Córdoba) y Enrique Thomas (Mendoza). Durante el mes de Febrero Luis Barrionuevo y Graciela Camaño dieron señales de acercamiento a De la Sota: en Mar del Plata primero, en Bariloche después. Compartí a mediados de marzo un acto en Entre Ríos junto al ex gobernador Jorge Busti, De la Sota, Julio Bárbaro y Osvaldo Salomón, de la provincia de Santa Fe.

Pero la reunión que seguramente más impactó fue la que protagonizaron José De la Sota, Roberto Lavagna y Hugo Moyano recientemente, donde se abordó la realidad nacional en general, pero se hizo especial énfasis en la provincia y la ciudad de Buenos Aires. Fue un punto de partida y en breve se van a ver nuevas señales de que comienza a transitarse una etapa más orgánica, de estructuración de espacios que se van a expresar en ofertas electorales sólidas en Agosto próximo. Al día siguiente de la reunión mencionada, Gerónimo Venegas anunció su vocación de "ampliar el frente en todo el país". Durante los primeros días de Abril haremos nuevos encuentros, ampliados, con participación de nuevos protagonistas bonaerenses y nacionales. El camino está iniciado.

Hay además, fuera del ámbito de estas reuniones, otras instancias que se organizan con componente íntegramente peronista o con presencias peronistas en su seno. Una primera impresión es que están transitando caminos distintos al que estamos recorriendo nosotros. Lejos estoy de ser una veterana en estas lides, pero aprendí que en política no hay caminos lineales. Que como en "El Principito", lo esencial es invisible a los ojos.

Desde distintos sectores del gobierno se dijo muchas veces que "falta oposición". Vamos camino a resolverlo. Este año el gobierno va a enfrentar en las urnas a frentes electorales que van a disputar su liderazgo en casi todo el país. Y van a sepultar definitivamente la intención re-re-eleccionista. Después empieza otra historia...

* Diputada nacional por el Frente Peronista


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