Una nueva Venezuela

La abogada y periodista venezolana asegura que el próximo domingo son tres las figuras políticas que gravitarán en la voluntad popular a la hora de emitir su voto: Nicolás Maduro, Henrique Capriles y Hugo Chávez.

Escribe Fidelina Arteaga (*)

El gobierno del ex presidente Hugo Chávez se caracterizó por darle voz y derechos a quienes habían estado excluidos, largamente postergados por los gobiernos anteriores. Chávez se caracterizó por llevar como bandera la inclusión de estos sectores. Y a pesar de haber pasado un mes desde la muerte de su líder, el pueblo que llegó de manera masiva desde las barriadas de Caracas para acompañar su féretro, que aun vive su desaparición física, mantiene el juramento de fidelidad a sus principios.

En los sectores populares, a la hora de hablar con quienes habitan en las barriadas puede sentirse cómo se ha fortalecido la pasión en los seguidores del chavismo "porque hay que ser fieles al Comandante". Así se refleja en los grafitis que inundaron la ciudad: "Chávez te lo juro, mi voto es para Maduro". Para este sector político, la fidelidad y tener siempre presente a su Comandante, es un principio de honor.

A la par, la propaganda oficialista refuerza la idea, con afiches en las fachadas de los edificios gubernamentales y de manera constante en los medios de comunicación oficialistas, en los que se difunden uno tras otro los mensajes grabados en vida del presidente Chávez. Es un Chávez que sigue vivo en la palabra. Así lo entienden sus seguidores que día a día reafirman sus sentimientos gracias a estas transmisiones, a estas imágenes de un Chávez fuerte revalidando constantemente su proyecto político.

En la acera de enfrente encontramos un candidato joven, lleno de optimismo, que apuesta por una nueva Venezuela. Henrique Capriles Radonski constituye una alternativa que en las elecciones pasadas quedó muy cerca del entonces vencedor Chávez al tiempo que provocó una fuerte caída en la abstención.

Capriles logró que los venezolanos tomaran de nuevo las calles, sin miedo por no adherir al partido del oficialismo. Los venezolanos volvieron a pararse de frente, para defender sus principios y luchar por una nueva Venezuela, para, como dicen en la oposición, tomar "El camino del progreso". Para las abuelas y madres venezolanas se trata de "Una nueva Venezuela para mis  nietos", "Una nueva Venezuela para mis hijos".

Se trata de un candidato que recorrió todos los Estados del interior del país. Al conocerse que volvería a ser candidato sus partidarios desempolvaron sus gorras de propaganda política, recuperaron afiches de la campaña pasada y puede verse que aquel trabajo no fue en vano porque en cada gira las concentraciones son mayores así como la participación de la militancia.

Es un candidato que arrastra a los jóvenes, mujeres, niños y trabajadores con su fuerza y carisma, que debe remontar el caudal de sus votos en las pasadas elecciones captando la voluntad de los chavistas sin Chávez que no quieren al candidato del oficialismo. Pero por sobre todo, captar los votos de quienes en las pasadas elecciones no votaron y que en Venezuela llamamos los "ninis", no identificados con ninguna opción y que en estas elecciones jugarán un papel fundamental a la hora de inclinar la balanza electoral.

Nicolás Maduro Moros fue designado por el ex presidente Hugo Chávez como su heredero político. Es un candidato con una amplia experiencia en política exterior. Chofer de autobús que demostró que las personas se pueden superar a sus realidades pero que para la oposición es objeto de burlas con tono despectivo.

Maduro encabeza una campaña diferente a las de su padre político. Es una campaña caracterizada por el amor a los principios de su comandante. Con un tono de voz y una personalidad diferentes a la de Chávez, pero con una gran aceptación entre sus seguidores fieles a este candidato que levanta las banderas del chavismo.

Así planteado el escenario, no son pocos los analistas que aseguran que en realidad en Venezuela hay tres candidatos: Capriles, Maduro y Chávez.

La historia juzgará la gestión del ex presidente Chávez. Ahora los beneficiados por sus programas tienen la palabra, como también la tienen los indecisos y los jóvenes y las familias que quieren "Una nueva Venezuela".

(*) Fidelina Arteaga es abogada, periodista y presidente de la Fundación Fundakual Un Nuevo Amanecer

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