Ortega volvió en una tarde soñada

Ariel Ortega volvió en la tarde más esperada por todos los hinchas de River. Y no fue una tarde más, ya que el Burrito fue ovacionado por todo el estadio luego de convertir un golazo -el cuarto- como en sus viejas épocas con la banda roja, demostrando una vez más que su calidad sigue intacta.


 


Sobre todas las cosas, significó el retorno de uno de los máximos ídolos del club que está atravesando por uno de los momentos más difíciles de su vida, ya que el jugador padece un serio problema con el alchohol que lo aqueja desde hace tiempo.


 


Todo había comenzado luego del segundo gol de Zapata, a los 15 minutos del segundo tiempo. River había liquidado el partido y los hinchas comenzaron a pedir a Ortega, que estaba sentado en el banco de suplente esperando su ansiado retorno.


 


Passella le hizo caso a los hinchas y a los 22' mandó al Burrito a la cancha a los, cuando River  ganaba 3-0 a San Lorenzo. Once minutos mas tarde, vino el delirio total: Ortega recuperó una pelota en el medio, la llevó unos metros como él sabe hacerlo y más tarde se la picó desde lejos por encima de Sebarstián Saja, que nada pudo hacer para revertir la historia.


 


Más allá de la espectacularidad del gol, que para nada incidió con el resultado, los hinchas deliraron con el fútbol que el jujeño desplegó en los 23 minutos que estuvo en


la cancha.


 


En ese instante único e irreptible para Ortega y su gente, lueg del afectuoso saludo con sus compañeros, el jujeño salió corriendo hacia el banco de los suplentes para fundirse en un emotivo abrazo con Passarella, su "padre" fútbolístico, el mismo que lo vio crecer desde chico en las inferiores de River para luego llevarlo a la Primera.


 


En la conferencia de prensa, el Kaiser admitió que "fue un abrazo muy emocionante. Me hizo llorar por todo lo que Ariel le tocó vivir." 


 


"Esperaba que pase algo así,. Nunca dudé que podía seguir jugando. Ojalá que sigan las cosas de esta manera porque si ganamos todos los partidos como el de hoy y pierde Boca, somos los campeones", dijo el Burrito, rodeado por una nube de periodistas a la salida del vestuario.


 


Ortega supo esperar la oportunidad que le dio el fútbol. Su último partido como titular había sido en Córdoba, en el empate de River frente a Belgrano (1-1), en la 9º fecha. La fecha siguiente debía enfrentar nada menos que a Boca y el jugador se ausentó de las prácticas con el fin de realizar un tratamiento para temrinar con su adicción.


 


Desde ese momento no volvió a jugar. Estuvo ausente en los partidos frente a Banfield y Central, además de "calentar el banco" la fecha pasada frente Independiente. Las vueltas de la vida hizo que Ortega volviera una lluviosa tarde en el Monumental, con un golazo de antología para la alegría de sus hinchas que tanto lo quieren.

Dejá tu comentario