El equipo charrúa, que terminó cuarto en Sudáfrica 2010, es recibido por una multitud que llena las calles y ovaciona a todos los jugadores. Hasta el presidente Mujica participa del acto.
La Furia llegó hoy a Madrid tras la consagración. Fue recibida por el rey Juan Carlos y por Zapatero. Hubo más de diez horas de celebraciones y los jugadores hicieron una recorrida triunfal.
Histórico: cuando apenas quedaban tres minutos del segundo suplementario, Iniesta metió el 1-0 a Holanda y desató la locura. La Naranja jugó una de las finales más violentas de la historia.