Petrocchi dice que disparó para asustar

*El acusado por el crimen de Pablo Piccioli, baleado en la Panamericana en 2005, dice que actuó dominado por "el temor y la ira"

*Dice que reaccionó porque la víctima y el hermano le golpearon el auto.

Edgardo Petrocchi, el  gerente de seguridad acusado de asesinar de un balazo a Pablo  Piccioli (18)  en octubre de 2005 en la autopista Panamericana, admitió hoy en su declaración en el juicio que disparó contra la víctima, pero que lo hizo de manera accidental.

José Scelzi, abogado de la familia de Piccioli, informó a  Télam que el imputado declaró esta tarde en el juicio que se le  sigue ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 6 de San Martín, donde "reconoció la materialidad del hecho", pero dijo que su intención no era matarlo sino asustarlo.

Petrocchi  dijo que reaccionó porque la víctima y su hermano le habían golpeado el auto.

El acusado dijo que lo hizo porque habría quedado bajo los dominios del "temor y la ira" debido a los golpes recibidos en la carrocería de su auto.


Mientras Petrocchi, de 57 años, prestaba declaración en la audiencia, sentados a un metro suyo estaban el padre de la víctima, Dante Piccioli y el hermano del fallecido, Andrés, quien decidió abandonar la sala para no seguir escuchando.


El hecho se produjo el domingo 9 de octubre a las 19.15, cuando Pablo Piccioli y su hermano Andrés, de 22 años, regresaban a la Capital Federal desde el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, en un Renault Clío por la Panamericana.


Aparentemente, Petrocchi, a bordo de un Daihatsu Charade color rojo, realizó una brusca maniobra y rozó el auto en el que viajaban los hermanos a la altura del kilómetro 35, unos 200 metros antes del peaje de Pablo Nogués.


Al llegar al peaje los Piccioli bajaron y le recriminaron a Pettrocchi por la maniobra, tras lo cual éste extrajo una pistola calibre 3.80 y disparó contra Pablo para luego darse a la fuga y fue detenido recién tres días más tarde. Según refirió el abogado de la querella, José Scelzi, el detenido declaró hoy que el incidente se produjo en cuestión de segundos y que en un primer momento optó por quedarse en el auto pero señaló haber hecho un "click" cuando recibió un nuevo golpe al vehículo, aunque lo hizo con intención de amedrentar y no de matar.


Al ser consultado por el tribunal por qué no recurrió a la Policía para dar cuenta del incidente, respondió que no lo tuvo en cuenta.


Por otra parte, declararon varios peritos en psicología para determinar el estado mental del acusado. Si bien algunos dijeron que Petrocchi -ex gerente de una agencia de seguridad privada- podía comprender la criminalidad de sus actos, un perito oficial alegó un antecedente de epilepsia en el padre del acusado y consideró conveniente realizar un encefalograma y estudios complementarios para establecer con certeza el estado de salud mental al momento de los hechos.


Tras escuchar el testimonio, los abogados de la defensa Ricardo Ruggiero y Javier Raidan solicitaron la realización de las pericias, aunque como los tribunales de San Martín no cuentan con especialistas en la materia se llevaría a cabo en los de Mercedes.


Los estudios deberían tardar no más de diez días, plazo establecido por ley para poder suspender un juicio oral y público.


Los miembros del tribunal -Patricia Toscano, Javier Mariani y Mario Yutiz- resolverán mañana si hacen lugar o no al pedido.


Scelzi se opuso a la solicitud porque -dijo- "abre un cauce" para pedir la "nulidad" de este juicio por no poder completarse el plazo de suspensión del debate, ya que la realización de los estudios insumiría más tiempo.


"Parece una coartada para liberar la prueba abrumadora que existe contra el acusado", señaló Scelzi, quien dijo que los abogados tuvieron suficiente tiempo para realizar la solicitud de los exámenes antes de iniciarse el debate pero no lo hicieron.


La jornada de mañana continuará como estaba prevista con la declaración de los últimos testigos, entre los que se cuentan un hijo de Petrocchi, la madre de Piccioli y peritos en psicología, para luego dar lugar a los alegatos.

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