A un año, la familia de López siente "bronca e impotencia"

Política

NA
Por NA

  • A un año de la desaparición de Jorge Julio López, uno de los testigos del juicio contra el genocida Miguel Etchecolatz, la familia dice sentir mucha impotencia por la falta de novedades en el caso.
  • "Con el corazón quiero que mi viejo esté vivo. No puedo ser hipócrita y no pensar también que luego de un año sin noticias de él, no se puede descartar ninguna posibilidad", confesó su hijo Rubén.

¡A un año de la desaparición del albañil Jorge Julio López, su hijo Rubén aseguró que tanto el como su familia sienten “bronca, impotencia y tristeza" por la falta de novedades en torno al caso.

Y si bien indicó que tiene que seguir "creyendo en la justicia" sostuvo que esto lo hace porque no le queda "otra opción", y agregó que sigue confiando en el presidente Néstor Kirchner, quien le prometió "hacer todo lo posible para encontrar" a su padre.
 
En ese marco, el hombre enfatizó: "Mi viejo tiene que estar acá", y agregó que mientras esto no se produzca la familia y su madre, en especial, "seguirá destruida".

En diálogo con los periodistas en la puerta de su casa, en el barrio platense de Los Hornos, el hombre se negó hablar del tema judicial pero a la vez reconoció que "no hay nada" con respecto ala investigación.

Al mismo tiempo, valoró las actuaciones de la justicia "que no descartaron ninguna pista".

"Nosotros no teníamos muchas ganas de hablar, por eso publicamos la carta abierta hace unos días", explicó Rubén a una gran cantidad de medios periodísticos que se concentraron frente ala casa de la familia.

Por otra parte, el hijo del albañil confirmó que la familia no participará en ninguna de las marchas previstas para hoy, por respeto a las "convicciones" de su padre.

"Mi viejo no participaba en marchas, ni hacía política. Mi viejo lo único que quería es justicia", subrayó Rubén López.

"Estamos muy mal, mi vieja está muy mal", remarcó luego, para graficar el sentimiento de dolor que embarga a su gente al cumplirse en la jornada de hoy un año de la desaparición del testigo del juicio contra el genocida Miguel Etchecolatz.

Si bien se negó a hablar de la investigación y de temas judiciales, reconoció que todas "las presunciones" apuntan a responsabilizar de la desaparición de su padre a grupos de tareas relacionados con la dictadura, aunque reconoció que "no hay ninguna prueba".

"Con el corazón quiero que mi viejo esté vivo. No puedo ser hipócrita y no pensar también que luego de un año sin noticias de él, no se puede descartar ninguna posibilidad", analizó Rubén.

Con respecto al apoyo recibido por el Gobierno nacional y provincial, López dijo que se queda con las palabras del presidente Kirchner acerca de que hará "todo lo posible para hallar vivo a mi viejo".

En tanto, agradeció al Gobierno provincial su "preocupación constante" y dijo que recibe "permanentes" llamados de funcionarios, especialmente los del área de Derechos Humanos.

Sobre la actuación del juez Arnaldo Corazza -a cargo de la causa-, Rubén tomó las palabras del magistrado y reconoció que la investigación no lo deja "conforme".

"Como dijo el juez Corazza, no puedo estar conforme con la investigación porque no lo pudimos encontrar", dijo; sin embargo, reconoció que tiene que seguir "creyendo" en estas actuaciones porque no tiene "otra opción".

"Recibimos mails y comunicaciones de todo el mundo por esto, es muy duro para nosotros, daría lo que tengo para no estar en este lugar ahora. Es duro ver que mi viejo es el primer desaparecido en democracia", concluyó.

Dejá tu comentario