Asambleístas construyen un refugio en la ruta 136

Política

* Levantarán un lugar techado y pondrán una piedra fundamental al costado del camino para ratificar que se quedarán.
*El coordinador de la Asamblea de Gualeguaychú confirmó a minutouno.com que sea cual sea la decisión de La Corte de La Haya continuarán con el bloqueo.
*¿Qué pasa si la Argentina desoye al Tribunal Internacionalde La Haya?

La Asamblea Ciudadana Ambiental Gualeguaychú resolvió iniciar anoche la construcción de un refugio a un costado de la ruta internacional 136, donde desde el pasado 20 de noviembre se realiza la protesta contra la instalación de la empresa Botnia en Fray Bentos.



La propuesta de construir un lugar techado, que fue votada por la Asamblea, fue presentada por el dirigente Jorge Fritzler, quien dijo que la piedra fundamental será colocada horas antes de que se conozca la opinión de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, "para que los gobiernos sepan que no nos pensamos ir de la ruta hasta que se vaya Botnia".

El refugio se ubicará a pocos centímetros de la ruta, en Arroyo Verde, donde se encuentra el piquete. Por otra parte, la Asamblea estaba convocando a la gente de Gualeguaychú a presenciar en vivo el pronunciamiento de la Corte de La Haya en torno de los cortes de ruta, que se espera se de a conocer hoy en esa ciudad de Holanda alrededor de las 6, hora de la Argentina.



Los asambleístas colocarán una pantalla en la ruta para sintonizar el canal que transmita en directo el fallo que, según las analistas, sería desfavorable a la postura de Gualeguaychú.



 


A sólo horas del veredicto del tribunal internacional de La Haya,   los asambleístas se mantienen intransigentes: sin importarles un posible fallo adverso, no van a abandonar los bloqueos.

Así lo confirmó a minutouno.com el coordinador de la Asamblea de Gualeguaychú, Gustavo Rivollier. “Aunque tenemos la seria esperanza de que el Tribunal se declare incompetente, no nos vamos a retirar de la ruta” en caso de un fallo contrario, adelantó el asambleísta.

La Corte de La Haya debe responder al reclamo de Uruguay para que cesen los bloqueos que se realizan en la ruta 136 (Gualeguaychú-Fray Bentos), en forma ininterrumpida, y en la 135 (Colón-Paysandú), ahora durante siete horas por día.


 


La estrategia de los representantes de Argentina será lograr que la Corte se declare incompetente, pero el Tribunal podría dictar una medida cautelar. La clave estará en las palabras o posible dureza del dictamen.

Pero las señales que dan los actores de este lado del Río Uruguay adelantan que la medida no será acatada. Desde el poder político, el vicegobernador entrerriano Pedro Guastavino aseveró que “no se van a desalojar las rutas por la fuerza, por más que lo ordene La Haya”.

Por otra parte, los asambleístas de Colón se mostraron pesimistas. "La Haya va a fallar en contra de los bloqueos y lo tenemos asumido. Igualmente seguiremos con los cortes acompañando a los asambleístas de Gualeguaychú”, señaló la asambleísta Silvia "Poli" Echeverría.

La contradicción reside en que fueron los manifestantes entrerrianos quienes pidieron al Gobierno que acudiera al Tribunal internacional. En ese sentido, Rivollier argumentó que “la Corte no consideró las opiniones de los asambleístas, ni nos llamó a declarar”. “Nos quieren sacar de la ruta pero ni siquiera nos escuchan”, opinó.

Los asambleístas insisten en que el foco del conflicto debe ser puesto en la violación al tratado del Río Uruguay, protagonizada por el país Oriental: “el corte es un efecto y no la causa de la disputa judicial”, remató Rivollier.

Pero ¿qué pasa si Argentina desoye al tribunal? Como La Haya carece de poder para ejecutar sus sentencias por mano propia, Uruguay podría acudir al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. A esto se suma que se estaría cometiendo una falta diplomática grave.

Igualmente, esto no determina el final del costado judicial del conflicto, ya que la Argentina pretende que se condene a Uruguay por la violación del Estatuto de 1975. Habrá nuevas audiencia y la sentencia se conocerá dentro de dos años.

Dejá tu comentario