Cristina defendió la gestión K y atacó las políticas de los '90

Política

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Por HRC

Cristina Fernández de Kirchner, la candidata a presidente por el Frente para la Victoria, criticó con dureza a las políticas neoliberales de los ’90 por entender que ellas generaron “una Argentina en “default, un fuerte endeudamiento, déficit crónico y desocupación".

La candidata habló en Madrid, durante un almuerzo con empresarios de España, en su segundo día de su gira proselitista.

“Al  2003 los resultados de las políticas neoliberales terminaron con una Argentina en default y un nivel de endeudamiento y déficit crónico”, afirmó la senadora ante los empresarios.

Destacó que como producto de las políticas neoliberales aplicadas en los noventa se registró “un  veintiocho por ciento de desocupación, pobreza injuriante, con más del 60 por ciento, salarios deprimidos y más de una década y medio sin que los jubilados tuvieran un solo incremento”.

Defendió con énfasis las políticas oficiales al afirmar que la gestión de Néstor Kirchner puso en práctica “un modelo de acumulación, con diversificación, superávit fiscal primario y superávit comercial”, para afrontar ataques especulativos internacionales.

Recordó que cuando Kirchner llegó al gobierno –el 25 de mayo de 2003-  “tenía el veintidós por ciento de los votos, con ahorristas que reclamaban sus ahorros, con empresarios que reclaman rentabilidad y con argentinos que reclamaban trabajo”. Acordó: “Pero él gritó más alto como fruto de la firmeza de las posiciones”.

“En julio de 2003 teníamos legalidad, pero una fuerte ilegitimidad política”, recordó la senadora. En ese sentido, también recordó una dura reunión que mantuvo Kirchner con empresarios de España cuando a poco de asumir visitó ese país. “Fue una reunión cumbre, pero borrascosa”.

Señaló que la política de los ’90 estaba basada en “los servicios y en una paridad cambiaria. A mí me da risa cuando se habla de seguridad jurídica: Qué seguridad económica podía haber entonces cuando por ley se mantenía la paridad entre un peso y un dólar”.

Explicó ante los españoles que ahora rige “un modelo de acumulación y no de transferencia, con administración sana desde el Estado”.

Defendió el proceso de quita de la deuda, que rondó los 70 mil millones de dólares. Recordó que durante el menemismo “se invertía al amparo de la Convertibilidad a tasas del 10 y 15 por ciento: vamos, todos sabemos los riesgos”.

Cancelar la deuda con el FMI no para irse del mundo, sino para empezar a trabajar por parte de algunos. Este modelo actual tuvo un correlato con el proceso de reindustrialización. Es necesario articular políticas para un menor grado de vulnerabilidad. Diversificar la matriz de acumulación para que no nos pase lo que les pasó a la generación del ’80, cuyo modelo explotó con la crisis internacional del ‘29”, ejemplificó.

Admitió que la gestión de su esposo aún tiene “cifra fuerte y terrible que es el 26 por ciento de pobreza y 60 por ciento de la población debajo de la línea de pobreza”.



Insistió que la Argentina tiene un superávit comercial 10 mil millones de dólares, con importación de bienes de capital, exportaciones que pueden superar los 50 mil millones de dólares, frente a 46 mil millones de esa moneda de 2006.

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