Cristina Fernández: "Cuanto más me pegan, más me desafío"

Política

La Presidente se refirió así sobre las críticas que formuladas desde la oposición y algunos medios de comunicación. Habló además del pedido de embargo que pesa sobre la Fragata Libertad en Ghana.

La presidente Cristina Fernández aseguró este miércoles que "esto que hemos logrado" para el crecimiento de la Argentina "es un piso, no el techo", y pidió que "todos los partidos democráticos sean garantes de estos logros".

La Presidente realizó estas declaraciones mientras mantenía una audiencia en el Salón Mujeres Argentinas del Bicentenario con intendentes de la Primera y Tercera Sección de la provincia de Buenos Aires. Allí lanzó el Plan de obras "Más Cerca: Más Municipio, Mejor País, Más Patria", del Ministerio de Planificación de la Nación, a cargo de Julio De Vido.

Cristina Fernández agregó que es necesario que "no se institucionalicen estos logros de Gobierno en una sola persona".

Sobre las críticas que recibe por parte de la oposición y algunos medios de comunicación fue tajante: "Yo soy como Néstor, cuanto más me pegan, más me desafío. Él era así, vivió como quiso. Nunca reconoció jefes".

Además, Cristina acusó quienes les deben "lealtad" a intereses que perjudican a la Nación. "A los fondos buitres", señaló como ejemplo y dijo que cuando los medios apoyan ese tipo de embates no la perjudican a ella porque "los juicios son contra los 40 millones de argentinos".

Aclaró, también, que si España dio por tierra su acusación contra la Argentina ante la OMC por la compra venta de biocombustible tras la expropiación de YPF, fue porque "sabían perdían el juicio". "Yo no soy productora de biodiesel, pero sin embargo peleo por cada uno de los argentinos que son agredidos injustamente. Vamos a defender a cada uno de los argentinos, aún a los que han tenido gran diferencia con nosotros", garantizó.

En referencia al Día de la Lealtad justicialista, que encontró a la Central obrera separada entre moyanistas y "oficialistas", la jefa del Estado expresó: "¿Qué mejor manera de recordar y homenajear ese 17 de octubre que haciendo cosas como las que estamos haciendo hoy?".

Subrayó que "la gente identifica a este modelo con uno que va junto a los intereses del pueblo. Incluso los que no nos quieren lo reconocen". Destacó que ello es así aún "más allá de virtudes y errores que todos tenemos".

Cristina Kirchner comparó, entonces, cómo vivían los argentinos en tiempos de crisis y cómo lo hacen hoy. "Es la memoria, los recuerdos del pasado y del presente, también. Contabas Julio Pereyra (intendente de Florencio Varela) que llorabas porque no sabías qué hacer. Yo era senadora y era muy difícil ser política, o banquero, cualquier cosa que tuviera que ver con lo institucional, económico, político".

"De aquel país a éste hay una distancia sideral. Si vos me decías que íbamos a vivir en la Argentina de hoy en 2003, te decía que estabas loco. Es más, no pensaba que Néstor (Kirchner) podría ser presidente", sostuvo la primera mandataria.

Remarcó, entonces, "soy peronista" y explicó que "la lealtad" la reciben los dirigentes a quienes "la gente identifica como representantes de sus intereses". Cristina mencionó, allí, que "cuando uno hace una cuadra de pavimento uno no pregunta si viven peronistas o radicales, o a quién votaron".

La jefa de Estado analizó, también, la "lealtad regional". "Hoy estuvimos con Lula (Da Silva), el otro día estaba visitándonos también el presidente de Irlanda y nos hablaba del modelo roto de los países desarrollados; también escuchaba al presidente de la República Bolivariana de Venezuela parece que creían que si a (Hugo) Chávez le iba mal, a nosotros también. Algunos creían lo que habían escrito", dijo contra las columnas de opinión publicadas en diarios.

"Esa es la desazón que uno veía en algunos comunicadores. Se montó algo pero se comprobó que había plena democracia", se congratuló Cristina Fernández, quien admitió que "estas cosas las vemos todos los días, y por ahí te duele porque te esforzás, yo he puesto muchas cosas, cada uno de los argentinos ha puesto muchas cosas, pero sinceramente creo que la mejor manera de homenajear a esta historia que ya no es de un partido, sino la de los argentinos que nos votan, los que no, los que nos quieren y los que no. Este proyecto es para los 40 millones de argentinos".

Finalmente, retomó: "El modelo de inclusión tiene la virtud de beneficiar aún a aquellos que políticamente no están de acuerdo". "El gran desafío que tenemos los argentinos, pero en especial la dirigencia partidaria, es la de lograr un nivel de institucionalización de los derechos y garantías alcanzados, del desarrollo alcanzado". "No solamente tenemos que ser los garantes de que se sigan a haciendo obras públicas", ejemplificó.

Criticó, allí, que se considere a la Asignación Universal por Hijo (AUH) como un "programa para vagos cuando ONU lo calificó como el programa de inclusión más importante". "El hombre ha sido culturalizado como el que paraba la olla, pero las jefas de hogar tienen que recuperar esas décadas perdidas". "Si tuviera que definir estos casi diez años lo haría como la ‘década ganada’ por los argentinos", dijo.

La jefa de Estado recordó que cuando su esposo, el fallecido Néstor Kirchner, asumió como presidente "entró golpeado" a la Rosada (porque había ganado con un bajo porcentaje de votos y por un golpe en la frente que recibió de parte de un reportero). "Pero ‘el tipo’ –y lo digo con orgullo porque era ‘mi tipo’- construyó una Argentina absolutamente diferente: nos habían convencido de que éramos unos inútiles". "Él nos dio la gran lección de que el pueblo no come vidrio, que entiende", concluyó.



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