Familiares y amigos de Arruga exigen un predio para la Memoria

Política

A dos meses de comenzar la vigilia en el ex destacamento policial de Lomas del Mirador, allegados al joven desaparecido en 2009 se manifestarán frente a la municipalidad de La Matanza.

Al cumplirse dos meses desde que decidieron tomar el ex destacamento policial de Lomas del Mirador en reclamo por saber dónde está Luciano Arruga, los Familiares y amigos del joven desaparecido hace casi cinco años, realizarán este miércoles un acampe, radio abierta y escrache frente a la Municipalidad de La Matanza. 

Desde las 10 de este miércoles, se concentrarán frente a la intendencia comandada por el flamante presidente del Partido Justicialista Bonaerense, Fernando Espinoza, y permanecerán allí todo el día a la espera de una respuesta: exigen que el predio en el que fuera visto Arruga por última vez, sea otorgado a la agrupación para realizar allí un Espacio para la Memoria independiente de todo gobierno.

Esa es la consigna que llevarán según el comunicado emitido: "Queremos que este lugar, en el que se llevaron a Luciano, se convierta en un lugar de lucha en defensa de los Derechos Humanos de nuestros pibes. Le exigimos al municipio de La Matanza la cesión definitiva".
 
Hace dos meses los Familiares tomaron el sitio para exigir, además de la cesión, que comenzaran las excavaciones del Cuerpo Argentino de Antropología Forense para determinar si allí hay restos de Luciano. Los trabajos comenzaron finalmente hace poco menos de un mes, luego de que fueran visitados por única vez por el Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda. Los Familiares denuncian que no tuvieron mayores respuestas y que, desde hace cinco años, son ninguneados por los gobernantes y funcionarios públicos.

El 31 de enero de 2009, a la madrugada, fue la última vez que vieron a Luciano Arruga. Según testigos protegidos que han declarado en la causa, estaba ensangrentado y era golpeado por la Policía. No era la primera vez. Desde hacía al menos un año y medio –su primera detención había sido en septiembre de 2008- la Policía local –que controlaba el barrio desde el destacamento que inaugurara la municipalidad de La Matanza en 2007 para imponer "seguridad" en la zona- lo amenazaba en forma constante. Lo golpeaban e insultaban. Y le pedían que robara para ellos.

En 2008 estuvieron presentes la madre y la hermana de Arruga. Por esa experiencia –sumada a las denuncias sobre los aprietes policiales que sufría y relataba Luciano- en la madrugada de enero de 2009 en que desapareció, fueron a buscarlo de inmediato a esa dependencia. No estaba. La Policía deformó las denuncias, realizó amenazas, plantó falsos testimonios telefónicos y limpió las pruebas: el destacamento –que desde el inicio fuera denunciado por la familia- funcionó hasta dos años después de la desaparición. Y los ocho policías implicados en la causa siguieron en funciones.

Por estos días no agotaron aún las investigaciones. El tiempo –que prosiguió a la limpieza- continúa borrando huellas. Cambiaron la fiscal inicial, Rozana Castelli (UFI Nº7) –que puso a la policía local implicada en el caso a investigarse a sí misma-, pero no terminaron de realizar todas las pericias. En algunas de ellas –explica Pimentel-. que encargó la actual fiscal Cecilia Cejas, los perros hallaron restos en el destacamento y en un patrullero, entre otros elementos. 

En el lugar acampan los familiares bajo una consigna: "No podemos esperar más, tenemos derecho a saber".

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