Scioli, alineado e hiperactivo en el arranque de la campaña
Después de la tensión del cierre de listas, habló toda la mañana, fue al acto con Insaurralde, a quien elogió, y evitó hablar de sus aspiraciones presidenciales. El intendente de Lomas devolvió gentilzas.
Tras una semana de mutismo y suspicacias acerca de un eventual alejamiento del oficialismo, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires –el distrito de mayor peso electoral-, Daniel Scioli tuvo un inicio de semana hiperactivo en el que desplegó una catarata de gestos destinados a mostrarse comprometido con la campaña del Frente para la Victoria.
En la primera de esa señales, Scioli reivindicó su pertenencia al espacio que defiende el modelo gestionado por el kirchnerismo desde 2003. En un lapso de solo cuatro horas, el gobernador habló dos veces por la radio y apareció en el acto de Martín Insaurralde, intendente de Lomas de Zamora y primer precandidato a diputado nacional por el FPV.
En ese raid de exposición, Scioli tuvo gestos elocuentes que lo ubicaron una vez más en el lugar de los aliados, los alineados y los fieles:
* Antes del acto dialogó en Radio 10 con "El Oro y el Moro", donde descartó abrirse del oficialismo: "Elegí el camino correcto, que no siempre es el más fácil y el más corto. Hay que mirar lejos, fuera de la coyuntura. La lista más importante es la de los problemas de la gente, siempre elijo el camino de la responsabilidad".
* Luego concurrió al acto con Insaurralde, en el que advirtió que lleva 10 años "bancando" el modelo que ahora conduce la presidente Cristina Fernández. De esta forma, echó por tierra las acusaciones que lo ponían en un lugar de operador enemigo tras la sombra a raíz de su falta de definiciones iniciales.
* En la segunda aparición radial dijo que el intendente
de Lomas de Zamora "es un gran candidato" al que "la gente va
acompañar".
*Como si fuera poco, cuando le consultaron por
sus aspiraciones presidenciales, Scioli no dudó en volver a la indefinición: "Dios dirá", dijo. Y luego remarcó
que no pisoteará gente.
En esa línea, el propio gobernador declaró que su decisión "es coherente" y chicaneó a los que lo criticaron: "Fíjense si alguno ha estado en el mismo lugar durante diez años".
Por su parte, el flamante candidato del kichnerismo, Insaurralde, le devolvió las flores a Scioli: "Siempre estuvo donde tenía que estar", le dispensó. Y también recordó que ambos mantienen un diálogo fluido: "Todos somos diferentes, pero él siempre estuvo en el lugar que tenía que estar. Scioli me va a acompañar en la campaña, nunca lo dudé".
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