#FilosofíaAplicada La venganza de los trolls
Las repercusiones del conflicto entre Tinelli y los "trolls" de Twitter nos permiten pensar sobre las nuevas formas de generación de opinión.
Desde la emergencia, hace ya unos cuantos años, de sitios de Internet en donde se permitía la libre participación de las personas para comentar, opinar o aportar su parecer, llámense estos "foros" o "redes sociales", no pudo evitarse jamás la aparición de un ser que encontró en estos lugares su nicho ecológico por excelencia: el troll. ¿A quién se denomina bajo este mote? A aquella persona quien desde el anonimato o la impunidad que le brinda estar detrás de un teclado, se dedica a insultar, vilipendiar y desmerecer todo lo que encuentre a su alcance, aunque por lo general es a los famosos a quien más disfruta atacar.
Todo esto nos lleva a pensar que quizás cada uno de nosotros tenga un troll habitando en lo más recóndito de nuestro ser, uno que pide ver la luz cada vez que ponemos un "me gusta" a una crítica sin sentido o damos retweet indiscriminado a un hashtag vacío. Cabe reflexionar entonces por qué nos sumamos a estas corrientes y qué nos ha pasado para que se nos pueda crear opinión de una manera tan banal. Tal vez la venganza de los trolls no sea que hayan vuelto a aparecer con fuerza, si no que se han dispersado en todos los ámbitos posibles, aún en el de nuestro cada vez más desaparecido pensamiento crítico.






Dejá tu comentario