Kicillof, Capitanich y Zanini, al Congreso por los fondos buitre
El ministro de Economía, el jefe de Gabinete y el secretario Legal y Técnica de Presidencia se reúnen con las autoridades del Congreso y los jefes de bloques de ambas cámaras.
Axel Kicillof,
Jorge Capitanich, y Carlos
Zanini mantienen este miércoles una reunión con autoridades del Congreso y
con jefes de bloques de ambas cámaras, para tratar el tema fondos buitre. El encuentro se llevará a cabo desde las
10 en el Salón de Honor de la Cámara de Diputados.
Al encuentro, además de Kicillof, Zannini y Capitanich, asisten los jefes de
los bloques de ambas Cámaras, además de sus autoridades: el diputado Julián
Domínguez; el vicepresidente Amado Boudou y el presidente provisional del
Senado, Gerardo Zamora; entre otros.
La reunión fue anunciada este martes por la mañana por el jefe de Gabinete en su contacto con el periodismo en Casa de Gobierno.
Según el jefe de Gabinete la reestructuración de deuda fue "exitosa porque
se plegó el 92% de los bonistas", y explicó, como hiciera la presidenta,
Cristina Kirchner, que "el reclamo de los buitres es sobre una deuda
nominal de 428 millones de dólares, que traducido al resto de los bonistas implicaría
15 mil millones de dólares".
Capitanich eludió responder sobre los detalles y aseguró que los caminos a
seguir en materia de pagos, embargos y estrategias será acordado con ambas
cámaras y luego será Kicillof quien lo explique en su conferencia de este
martes.
Luego, sin precisiones, repitió la idea que sostienen desde que se conociera el
fallo: "Argentina hizo esfuerzos para cumplir con sus obligaciones; desde
2003 a la fecha, Argentina propició el cumplimiento regular de sus obligaciones
y es solo el 1% de los bonistas que quedó afuera el que pretende generar de
facto un proceso de reestructuración alternativo".
"Es la primera vez que una ínfima minoría tiene impacto en la gran
mayoría", prosiguió en su enojo con los fondos buitre y volvió a cargar
sobre el "sistema económico y financiero mundial" por la desigualdad
social que ocasiona.
Por su parte, el ministro de Economía, Axel Kicillof, aseguró este martes por la tarde que el Gobierno "no está dispuesto a pagar bajo cualquier condición" ni "cualquier cosa" en referencia al fallo del juez Thomas Griesa, que quedó firme el lunes tras la
resolución de la Corte Suprema de los Estados Unidos, y que ordena a la
Argentina a liquidar más de 1.500 millones de dólares a un 1% de tenedores de
bonos que no aceptaron entrar en los canjes de 2005 y 2010.
"Quieren tirar abajo toda la reestructuración de la Argentina, lo que
arregló el 92 por ciento", insistió en varias oportunidades el ministro y
advirtió: "De aplicarse el fallo de Griesa, Argentina sería empujada al
default".
En un contacto mantenido con la prensa este martes por la tarde en el Microcine
del Palacio de Hacienda, Kicillof recordó que desde el 2003, el país "está
pagando absolutamente todos los vencimientos de su deuda reestructurada"
al tiempo que puso especial énfasis en subrayar que la Argentina "quiere seguir
pagando" aunque "no bajo cualquier condición, que atenta contra
cualquier canje y nuestro esfuerzo".
"No van a lograr voltear nuestro canje. No lo vamos a permitir",
disparó rotundo el titular del Palacio de Hacienda, a la vez que repasó la
historia de la deuda argentina así como las características de los fondos
buitre.
Agregó que el problema es que "algunos lo que quieren es que Argentina
deje de pagar", tras lo cual subrayó que "este no es el gobierno del
endeudamiento".
Disparó además contra los que reclaman que el gobierno nacional se siente a
negociar con los fondos buitre. "Los buitres son buitres porque no
negocian, van directo con su reclamo a la vía judicial. Se quedaron con sus
títulos sin cobrar a la espera de que alguna de esas causas entraran en la
Justicia", comentó Kicillof y abundó: "Si nosotros pagamos los 1.500
millones de dólares atrás vienen reclamos por 15.000 millones -del otro 7% que
no aceptó los canjes de deuda- que no estamos dispuestos a pagar porque la Argentina
no puede".
Además, resaltó, que el 92 por ciento de los bonistas que de buena fe entraron
en los canjes de deuda también podrán recurrir a la justicia para que le paguen
en las mismas condiciones que lo conseguido por los holdouts, lo que derivaría
en demandas "multimillonarias" que el país no está en condiciones de
afrontar.
"Si una sentencia dice: 'suicidense', nosotros no podemos aceptar eso
ciegamente", disparó el ministro.
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