Conocé cómo es el día a día en el hospital reubicable en Haití

Política

Las tropas argentinas junto con personal haitiano realizan distintas tareas de lunes a sábado pero, además de trabajar juntos, también conviven.

"Esto es como ´Gran Hermano´: hay gente que hace amigos o se pone de novio. Hay una pareja de argentinos que se conoció en otra misión, se casaron y ahora están acá aunque duermen en camas separadas como está establecido", contó a minutouno.com María Sol Pérez Llamas, de 27 años.

María Sol es socióloga y hace cinco años que está en la Fuerza Aérea. En tanto, en el hospital se desempeña como administrativa y cocinera desde hace cuatro meses.

"Esto es una gran familia y lo tenés que ver así porque estamos trabajando y conviviendo con la misma gente las 24 horas del día lo cual no es fácil. Entonces sí o sí tenés que buscar la manera de conformar a todos y de llevarte bien con la gente. Esto se termina convirtiendo en tu grupo de apoyo a nivel emocional, físico y laboral".

Los voluntarios argentinos en Haití sólo tienen franco los domingos, día que aprovechan para visitar alguna de las playas que quedan a 60 kilómetros de Puerto Príncipe, donde está ahora asentado el hospital. Sin embargo, a veces se presentan situaciones que frustran sus planes.

"Esto es tu vida por seis meses. Acá estamos encerrados por seis meses y a veces por cuestiones externas, de peligro, no podemos salir de la unidad por muchos días y no ves otra cara mas que la de tus propios compañeros. Este grupo es excelente, la verdad que nos tocó un grupo espectacular. Mucha gente con ganas de colaborar, de todas las edades, de todas las profesiones, de todos los cargos, de todas las jerarquías pero se formó un grupo humano de diez. La verdad es que se está pasando rapidísimo la comisión, se está haciendo muy buena, estoy muy contenta".

María Sol está en Haití desde el 21 de octubre hasta la última semana de abril, cuando otro contingente vendrá a reemplazarla a ella y al resto de sus compañeros como la jefa de enfermeros, la primer teniente Mariela Argueyo, de 29 años.

"Estoy cursando el cuarto mes de misión con una buena experiencia, con ganas de seguir aprendiendo con la atención a pacientes y muy, muy conforme. La verdad es que es un buen equipo. Vemos las patologías típicas del lugar que en Argentina no se ven como la malaria. Tuvimos casos de pacientes con esa patología".

Sin embargo, el hospital no sólo está integrado por argentinos. "Hay mucha gente que trabaja con nosotros, local staff que son haitianos y traductores y gente de mantenimiento que hace varios años pertenecen a lo que es el hospital que se mudó de donde estaba y ahora está acá, así que ellos también vinieron con nosotros".

Uno de los casos más notables es el del haitiano Reginald, de 26 años. Él lleva trabajando ocho años con los argentinos en el hospital, habla muy bien español –aprendió en la escuela y practica con la gente del hospital- y hasta es fanático de un club local: River Plate.

"Yo estoy trabajando hace 8 años con los argentinos. Trabajo en la cocina como cocinero y atiendo a la gente pero si es necesario hacer otra cosa, la hago. No hay un trabajo fijo", explicó.

Reginald se mostró muy agradecido con los cascos azules de la misión de Naciones Unidas en Haití y especialmente con el hospital militar argentino. "Nadie me tira mala onda acá en la base, todo bien con los argentinos. El hospital reubicable me ayuda mucho, ayuda a mi familia y a algún amigo mío cuando le puedo convidar algo de comida. Hay que darle las gracias a todos los argentinos por la ayuda", finalizó.


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