La oposición privilegió el show del escándalo por sobre la política

Política

De no haber dejado sus bancas luego de la aprobación de la reforma del Consejo de la Magistratura, los diputados habrían logrado empatar las votaciones de los otros dos proyectos de ley y obligar a Julián Domínguez a desempatar.

Más abocados a alimentar el escándalo que siguió a la aprobación en Diputados del proyecto de ley que modifica el Consejo de la Magistratura, los distintos sectores de la oposición abandonaron este jueves el recinto y dejaron pasar la oportunidad de mostrar, a tan solo seis meses de celebrarse las elecciones Legislativas que renovarán la composición de ambas cámaras, su capacidad de construir consensos para contrabalancear el poder del oficialismo en el Parlamento.

Es que de haber concretado efectivamente en el recinto su anunciado rechazo a las iniciativas que apuntan a imponer límites a las medidas cautelares contra el Estado y a crear tres nuevas cámaras de Casación, en lugar de privilegiar el escándalo, la oposición podría haber enviado un fuerte mensaje en momentos en que un sector de la sociedad les reclama unidad, al lograr empatar esas votaciones.

Amén del fuerte simbolismo que significa, a la luz de lo sucedido con la resolución 125, que fuera el presidente de la cámara el encargado de desempatar la votación aun cuando se daba por descontado su voto positivo. Es que de haber permanecido en sus bancas la oposición habría obligado al presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, a desempatar las votaciones. Ello debido a que tres diputados del Movimiento Popular Neuquino que sí apoyaron los cambios al Consejo de la Magistratura rechazaron los límites a las medidas cautelares y a la creación de Cámaras de Casación.

¿Cómo es la fórmula? El primero de los proyectos obtuvo 130 votos positivos, entre ellos los de los diputados José Ricardo Brillo, Alicia Comelli y Olga Guzmán y el del presidente de Diputados obligado a votar tal como indica el reglamento de la Cámara, que debe hacerlo cuando se trata de un proyecto cuya aprobación requiere una mayoría absoluta. La reforma del Consejo de la Magistratura obtuvo 123 votos negativos y hubo 4 abstenciones debido a las ausencias durante todo el debate del massista Alberto Roberti, de la ex ARI Marcela Rodríguez, de Jorge Valinotto del FAP y de Martín Sabbatella de licencia y al frente a la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA).

Sin embargo, Comelli, Brillo y Guzmán votaron en contra de los proyectos para limitar las cautelares y crear tres cámaras de Casación, en tanto que Domínguez no votó porque estos proyectos requerían mayoría simple. Por lo tanto, el oficialismo perdió cuatro votos. Así fue como consiguió aprobarlos con 126 votos.

Sin embargo, si la oposición hubiese permanecido en sus bancas en vez de retirarse tras la aprobación del primero de los tres proyectos, habría sumado para estas dos últimas votaciones los rechazos de los tres diputados neuquinos a las 123 voluntades que ya había obtenido y conseguir así 126 votos negativos para empatar el debate y dejar en evidencia la fuerte polarización y rechazo que generó la reforma judicial.

Con este panorama, y tal como sucedió con la resolución 125 del ministerio de Economía de la Nación que buscaba otorgarle movilidad a las retenciones a las exportaciones de granos, el titular de la Cámara (esta vez de Diputados, en aquella oportunidad del  Senado, Julio Cobos) habría sido el encargado de desempatar la votación.

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