La historia de la Triple A
*Surgió en los '70 vinculada a la derecha peronista.
*Asesinó a dirigentes, intelectuales y militantes de izquierda.
*Sus crímenes ahora fueron declarados de "lesa humanidad", lo que permitirá llevar a la cárcel a sus principales integrantes.
¿Qué fue la Triple A? La organización terrorista de derecha Alianza Anticomunista Argentina, conocida como la Triple A, actuó y mató a opositores políticos entre 1973 y 1976.
Los blancos favoritos de la banda paramilitar fueron dirigentes peronistas de izquierda, intelectuales, estudiantes, artistas, periodistas y funcionarios del gobierno peronista del Frente Justicialista de Liberación Nacional (Frejuli), surgido de las elecciones del 11 de marzo de 1973.
Ahora la Justicia dispuso la detención de la cúpula de la Triple A y sus asesinatos fueron declarados de “lesa humanidad” porque los crímenes se cometieron al amparo estatal del gobierno isabelino de entonces. Así, los delitos no podrán prescribir.
Tres décadas después de los asesinatos callejeros, el juez federal Norberto Oyarbide ordenó la detención de Felipe Romeo, el hombre que dirigía la revista El Caudillo, órgano de difusión de la Triple A, que vive en Buenos Aires reciclado como restaurador de cúpulas y edificios antiguos.
También ordenó el arresto del ex policía Miguel Angel Rovira, otro integrante de la organización terrorista de López Rega, acusado de haber sido el autor de los disparos en la cabeza y el tórax que mataron en septiembre de 1974 a Julio Troxler, militante peronista y ex subjefe de la Policía bonaerense.
Troxler, que había gambeteado a la muerte al salvarse de los fusilamientos, en 1956, en José León Suárez, luego se convirtió en el personaje principal de la película Operación Masacre (1972), dirigida por Jorge Cedrón y basada en la obra homónima de Rodolfo Waslh, que da cuenta de aquellos asesinatos de la autodenominada “Revolución Libertadora”.
Ese militante peronista también tuvo un rol protagónico en la película La Hora de los Hornos (1966), dirigida por Octavio Getino y Fernando “Pino” Solanas, como parte de la saga “Cine liberación”, ambos vinculados al peronismo.
La causa se reactivó luego de que el mes pasado una investigación periodística española reveló que uno de los jefes de las Tres A, Rodolfo Eduardo Almirón, llevaba una vida sin sobresaltos en Valencia, España.
Oyarbide dispuso la detención de Almirón, la de su ex compañero Juan Ramón Morales, y luego agregó dos casos más al pedir la captura de Romeo y Rovira. El ex subcomisario Almirón, que comandaba la custodia de Isabel Perón, quedó preso en Madrid a la espera del proceso de extradición. Morales, el ex comisario guardaespaldas del propio López Rega, quedó con arresto domiciliario en su casa en Palermo. A Romeo y Rovira los busca la Policía Federal e Interpol.
La Triple A debutó el 21 de noviembre de 1973 con un atentado a Hipólito Solari Yrigoyen, que en ese momento era senador nacional por la UCR. El entonces legislador, fundador del Movimiento Renovación y Cambio, había recibido una carta amenazante con la sigla “AAA”.
Cuando intentó poner en marcha el motor de su Renault 6 estalló una bomba que le destrozó los pies. Tiempo después tuvo un segundo ataque, al que también sobrevivió, en su casa de Puerto Madryn.
Los jerarcas de la Triple A además son investigados por los asesinatos del diputado Rodolfo Ortega Peña, que compartía estudio de abogados con el actual secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde. Ambos tienen publicados imprescindibles libros sobre historia de argentina: Facundo y las Montoneras y Felipe Varela y el imperialismos inglés, entre otros.
También por las muertes del abogado de presos políticos Alfredo Curutchet; el profesor de sociología Silvio Frondizi, hermano del ex presidente Arturo Frondizi, y su yerno Luis Mendiburu; también el periodista Pedro Barraza y su amigo Carlos Laham. Todos estos crímenes, cometidos en 1974, fueron reivindicados por la organización que lideraba López Rega.
Otra muerte que también se atribuyó a la Triple A fue la del vicegobernador de Córdoba, Atilio López, quien fue acribillado. Y también la del sacerdote Carlos Mugica.
Otros secuestros y desapariciones ligados a la Triple A son los de Daniel Banfi, Luis Latrónica y Guillermo Jabif, así como el ataque sufrido por el ex rector de la UBA Raúl Laguzzi y su esposa, en el que murió su bebé de cuatro meses. La realidad es que son sólo un puñado de los cerca de 1.500 crímenes que se estima que ejecutó la estructura parapolicial.
En el expediente en manos de Oyarbide se destacan pruebas de “una reunión de gabinete que habría tenido lugar el 8 de agosto de 1974 en la residencia oficial de Olivos, presidida por María Estela Martínez de Perón, en la que, previa proyección de diapositivas con la imagen de quienes serían asesinados por supuestas responsabilidades en actividades subversivas, se habría determinado la eliminación de Julio Troxler”. Esto indica que el magistrado podría terminar citando a declarar a la propia Isabel Perón.
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