Encontraron el auto del testigo del caso Ferreyra desaparecido

Política

Alfonso Severo fue visto por última vez en la noche del miércoles. Debía declarar en el juicio este mediodía.

El auto de Alfonso Severo, un testigo clave en el juicio por el crimen de Mariano Ferreyra que se encuentra desaparecido, fue hallado este jueves en la localidad bonaerense de Avellaneda.

El vehículo, un Renault Clio negro patente HGA 137, fue a hallado en el pasaje Angaco al 1500, en Gerli.

El auto se encontraba estacionado en el contrafrente de una escuela, bien ubicado, cerrado y sin signos exteriores de violencia.

Según relató un vecino a C5N, el vehículo no estaba en ese lugar a las 6.30, al tiempo que aseguró que no es un auto que se vea habitualmente en esa cuadra.


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Asimismo, Gastón Severo, hijo del empleado ferroviario, aseguró que él pasó por esa zona por la mañana y el coche no estaba.

"Nosotros pasamos esta mañana por ahí y el auto no estaba y ahora apareció, ¿cómo puede ser?", indicó el joven a la prensa.

Al lugar llegó personal de Policía Científica para realizar las pericias correspondientes.

El trabajador ferroviario desparació el miércoles cuando salía de su casa en Sarandí, en Avellaneda. a bordo de su auto.

Severo había sido citado por la Justicia para declarar este jueves al mediodía en el jucio que se le sigue a la cúpula de la Unión Ferroviaria por el crimen del militante del Partido Obrero.

El minsitro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, había dispuesto "intensificar las acciones de búsqueda" de Severo, por lo que dio directivas a la Dirección de Personas Desaparecidas de la Subsecretaría de Justicia y a las Superintendencias de Investigaciones y Delitos Complejos.

Los familiares del testigo clave denunciaron su desaparición luego de que fuera visto por última vez este miércoles a las 23.30 en la localidad bonaerense de Sarandí.

"No tenemos rastros de él desde anoche, estaba muy entusiasmado por poder declarar hoy, en ningún momento él se hubiera borrado, pongo las manos en el fuego por mi padre", aseguró Gastón.

Agregó además que en la etapa de instrucción del juicio, su padre había declarado que en la noche del 20 de octubre de 2010 -el día que mataron a Ferreyra- le "tirotearon" la casa.

La noche de su desaparición, Severo vestía un pantalón de jean, camisa y zapatos y había salido de su domicilio hacia la casa de su hijo, donde nunca llegó.

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