Severo: "Puedo identificar a uno de los captores"

Política

El testigo del caso Ferreyra que fue secuestrado aseguró que la única forma de no declarar es "que esté muerto".

Alfonso Severo, el testigo en el juicio al secretario general de la Unión Ferroviaria José Pedraza y otros 16 acusados por el crimen de Mariano Ferreyra, aseguró que puede identificar a uno de los captores que lo mantuvieron secuestrado durante un día. Además, en declaraciones a la prensa, indicó: "La única forma de que no declare es estando muerto".

Severo habló ante la prensa horas después de declarar en la Justicia y desmintió las causas que Ferrobaires mencionó en su contra. "Quiero decirle al administrador de Ferrobaires que dijo que yo soy el delincuente, que a lo mejor no soy yo el que está equivocado, quiero que se ratifique", sostuvo.

Insistió también en que declarará en el juicio de Ferreyra: "La única forma de que no declare es que esté muerto". Asimismo, aseguró: "Plata no tuve nunca y miedo, tampoco".

"Yo estoy seguro de que la Presidente quiere que la verdad salga a la luz", opinó Severo, e informó que todavía no recibió ningún llamado de la Casa Rosada pero consideró que lo llamarán.

Severo aseguró que no perdió el conocimiento cuando estuvo secuestrado, pero explicó que como había pasado muchas horas sin dormir cree haberse dormido "en algún momento".
"En ningún momento pensé que me iban a matar", aseguró.

"En este país muchas veces hay que involucrarse, porque pasó una pareja y le pedí que me ayudara y salieron corriendo. Luego pasó lo mismo con otro muchacho". En ese sentido, contó que el tercer joven lo ayudó y cuando caminaban una mujer lo reconoció, entonces se dio cuenta la repercusión que había tenido su desaparición.

"Psicológicamente me torturaron. Me dijeron que era un buchón, un alcahuete, un vigilante, que no tenía por qué seguir adelante con esto, que me acordara que tenía hijos", contó.

Más temprano, ante la Justicia, Severo declaró que le dijeron que se "dejara de joder con el ferrocarril", le aseguraron que "no iba a volver" y le advirtieron que "ni la Presidente" podría ayudarlo.

"Me dijeron que me dejara de joder con el ferrocarril", sostuvo Severo, quien estuvo 24 horas desaparecido, desde la noche del miércoles a la del jueves, cuando fue hallado en Gerli.

En ese sentido, aseguró ante la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) N° 3 de Avellaneda: "Me dijeron que no iba a volver, que ni la Policía, ni los Derechos Humanos, ni la Presidente me iban a salvar".

Luego dio detalles sobre el episodio y explicó que le "cruzaron el auto dos hombres armados", quienes lo pusieron "arriba de una furgoneta, tapado boca abajo, tapado con frazada" y que el vehiculo sólo circuló unos 20 minutos cuando se lo llevaron.

Asimismo, según trascendió por fuentes allegadas al caso, Severo contó que fue golpearlo, tal como había anticipado su hijo, y que permaneció quieto todo el día hasta que a la noche del jueves lo liberaron.

Este viernes por la mañana, antes de entrar la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) N° 3 de Avellaneda, Severo había ratificado ante la prensa que declarará en el juicio que se le sigue a dirigentes de la Unión Ferroviaria por la muerte de Ferreyra en octubre de 2010, permanecía en paradero desconocido desde las 23.30 del miércoles y apareció en la noche del jueves en la localidad de Gerli, con las manos atadas con precintos, descalzo y con signos de haber sido

Severo salió de su domicilio en Avellaneda temprano este viernes, custodiado por personal policial, y se dirigió al Polo Judicial,  dependiente del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, ubicado en avenida Mitre al 2600 de esa ciudad bonaerense. Allí declaró ante el juzgado de garantías número 9, a cargo del juez Luis Silvio Carzoglio, donde relató lo ocurrido durante las 24 horas que estuvo desaparecido.

El ministro de Justicia, Julio Alak, destacó la importancia de la declaración pública de Severo, quien después de su liberación denunciara que su secuestro "estaba dirigido a la Presidente de la Nación", Cristina Fernández.

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