Nueva embestida de Capitanich contra el PO: "Son idiotas útiles"

Política

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, volvió a cuestionar duramente al partido trotskista conducido por Jorge Altamira. "No le interesa los trabajadores y la izquierda revolucionara en Argentina siempre fue el peronismo", sentenció.

En medio de las protestas por el cierre -suspensión provisoria por 15 días- de la planta de la autopartista Lear y el cierre sorpresivo de la gráfica Donnelley -ambas en zona norte- el jefe de Gabinete volvió a fustigar a los sectores de izquierda que, desde las comisiones internas y el activismo de base en las fábricas, busca disputar el terreno con las empresas: "El problema de Lear no es de mercado sino de los conflictos internos que le hacen perder productividad, son sectore políticos e ideológicos que pretenden obstaculizar el trabajo digno".

De esta forma, Capitanich repitió su ataque del viernes pasado al Partido Obrero -y a otros sectores vinculados al activismo político y fabril no mencionados por el funcionario- y diferenció: "El rol de un sindicato es garantizar trabajo y salario digno, ningún partido político puede obstaculizar el desempeño de los trabajadores porque se transforman en idiotas útiles de otros intereses".

Además, respondió las duras replicas que recibiera desde el Frente de Izquierda y los Trabajadores -y en especial del diputado nacional Néstor Pitrola: "Ellos me asocian a un caracter loperreguista, me pretendieron enlodar con que justificamos la represión, yo soy claro: lo primero que hay que hacer es garantizar el derecho a la libre circulación, luego viene la protesta, luego garantizar el trabajo".

"La verdadera izquierda revolucionaria es el peronismo", aseveró el jefe de gabinete y vinculó a la izquierda a grupos para empresariales dispuestos a trabajar para los intereses de algún sector de empresarios que intente perjudicar a otro.

Por otra parte, al ser consultado por el cierre sorpresivo de la planta gráfica  de la multinacional Donnelley -una de las más importante del mundo, ubicada cerca del puesto 200 del ranking de la revista especializafa Fortune-, el jefe de Gabinete explicó que -ese caso- "tiene una particularidad, es una política deliberada de la casa matriz en Estados Unidos y han desconocido la conciliación obligatoria que los trabajadores sí cumplieron".

" Mañana desde las 15 regirá una conciliación de carácter obligatorio que deberán cumplir ambas partes; es una cuestión por lo menos rara la decisión intempestiva de la empresa. Y es una decisión política, no empresarial, porque, a priori, no presenta dificultades para garantizar actividades normales", reconoció Capitanich.

Los más de 400 trabajadores de la planta, mientras tanto, se encuentran dentro de la fábrica y en sus puestos de trabajo, a la espera de que se retrotraiga la decisión o se garantice la continuidad de sus trabajos.




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