Saadi y Rached, el centro de atención de la jornada

Política

NA
Por NA

 Dos senadores que habitualmente pasan inadvertidos en el recinto por sus escasas intervenciones se convirtieron hoy paradójicamente en el centro de todo el interés parlamentario y periodístico, al tener en sus manos el desenlace de la votación de la ley de retenciones móviles.



El justicialista catamarqueño Ramón Saadi y el radical K santiagueño Emilio Rached eran la clave de la sesión, cuando el recuento de intenciones de votos estaba empatado en 35.



Como protagonistas de una novela de suspenso, ambos estuvieron poco tiempo en el recinto y no daban señales de cómo irían a votar, mientras corrían todo tipo de rumores.



Saadi entró y salió un par de veces del Congreso, sin que se supiera adónde iba, en tanto Rached llegó al Senado cuando el debate llevaba cinco horas, y todos se preguntaban dónde estaba.



Para aumentar el misterio, Rached salió una vez del recinto y conversó largamente en un pasillo con el jefe de la bancada radical, Ernesto Sanz, mientras los periodistas aguardaban como perros de presa a la distancia para lanzarse sobre ellos y averiguar qué haría el santiagueño.



Pero todo fue infructuoso: Sanz eludió hábilmente a los hombres de prensa, mientras Rached se limitó a saludarlos y se negó a responder las consultas sobre su voto.



No obstante, el hecho de que su casa en Santiago del Estero estuviera custodiada por policías y gendarmes parecía ser una señal de la dirección que tomaría su voto.



Es que Rached fue intendente de la ciudad de Pinto, en el sureño departamento de Aguirre, una zona netamente agrícola-ganadera y donde hubo fuertes manifestaciones de rechazo a las retenciones móviles que quiso imponer el Gobierno Nacional.



Precisamente, los productores de esta parte del territorio santiagueño fueron los que más enérgicamente le pidieron a Rached -cuando el conflicto recién comenzaba- que se definiera a favor del campo.



Esto implicaba desde un principio disentir con la posición del gobierno provincial y el proyecto político que encabeza el radical K Gerardo Zamora, de quien fue compañero de fórmula en el 2005, cuando llegaron a la gobernación.



Las especulaciones se extendieron también a la actitud que tomaría el vicepresidente Julio Cobos en caso de que tuviera que desempatar la votación, una posibilidad siempre latente.



Los cronistas más veteranos advirtieron que al comienzo de la sesión se veía a Cobos algo tensionado, pero con el correr de las horas parecía más tranquilo.



Algunos interpretaban ese cambio como un presunto alivio por no tener que llegar a esa instancia, a medida que circulaba con insistencia que el oficialismo tendría los votos necesarios para ganar la votación.



Ante los reiterados intentos de consultarlo sobre su posición en este tema, su oficina de prensa emitió un comunicado a las 20:00 aclarando que si hubiera empate daría a conocer su voto en el recinto, "ni antes ni después".



Más temprano habían dado a conocer su voto negativo la senadora riojana Teresita Quintela y el arista fueguino José Martínez, en tanto que la justicialista formoseña Adriana Bortolozzi dejó trascender su pronunciamiento por el "sí".



Estos tres aparecían al iniciarse la jornada entre los únicos cinco senadores en la lista de indecisos.

Dejá tu comentario