Se instalará una tercera pastera en Uruguay

Política

*La empresa sueco-finlandesa Stora Enso confirmó que instalará una planta de celulosa en el centro del vecino país.
*Se suma a las de ENCE y Botnia, que generan las protestas y cortes de ruta de ambientalistas de Entre Ríos.

EFE
Por EFE

La empresa sueco-finlandesa Stora Enso confirmó ayer que en un plazo no mayor a una década instalará una planta de celulosa en el interior de Uruguay.

El director forestal de los proyectos de Stora Enso en Brasil y Uruguay, Joao Borges, y el director forestal para Uruguay, Pedro Lencart, se reunieron ayer con el ministro de Medio Ambiente, Jaime Igorra, para analizar la evolución del proyecto.

Borges explicó en rueda de prensa que Stora Enso calcula que la planta estará funcionando en un período de entre 7 y 10 años, que es el tiempo que necesitan para contar con la materia prima suficiente.

"Por ahora, nuestro principal objetivo es consolidar el proyecto forestal, más tarde, ya estudiaremos el proyecto industrial", aseguró.

El directivo explicó que se necesitan 100.000 hectáreas de eucaliptus y pinos, unas 130.000 hectáreas de tierra, para poder abastecer la planta, cuya producción anual de pasta de celulosa será de un millón de toneladas.

En el 2006 plantaron 5.000 hectáreas, y este año pretenden plantar otras 10.000.

En este momento se encuentran haciendo el proyecto de impacto socio ambiental.

La inversión total de la planta alcanzará los 1.200 millones de dólares, de los que, según las estimaciones preliminares, el 60 por ciento serán aportados por la propia empresa y el resto buscarán la inversión de instituciones financieras internacionales.

Borges indicó que la planta generará unos 3.000 empleos directos, pero puntualizó que, según un estudio que se acaba de publicar en Brasil, ese tipo de planta crea trece puestos de trabajo indirectos por cada empleo directo.

La ubicación aún está por determinarse, pero Borges confirmó que se localizará en el centro del país, o en el departamento de Tacuarembó o en el de Durazno, divididos por el Río Negro, del cual usarán sus aguas.

El gobierno uruguayo, por su parte, se mantiene firme en su decisión de avalar la construcción de las fábricas de celulosa.

Los proyectos de Botnia y Ence supondrán una inversión de 1.800 millones de dólares (1.394,3 millones de euros), las mayores que ha recibido Uruguay en su historia.

Mientras, los ecologistas afirman que la planta acumulará en 20 años pérdidas por 1.278 millones de dólares, unos 990.006 euros en concepto de daño ambiental.

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